El boxeo le guiña el ojo a Vilagarcía

Begoña Paso redac.arousa@lavoz.es

AROUSA

Reconozco que no soy amiga del boxeo. Pero como tampoco lo soy de ganchillar o de pasar el rato jugando a la consola. Por eso no fui el viernes por la noche hasta la Praza da Peixeiría. Y la verdad es que, por lo que me contó ayer una de mis amigas, lo cierto es que ahora me arrepiento de no haberme pasado por allí para ver el montaje del Club Boxeo Arousa. Me soplan mis compañeros que su presidente, Johny Hermida , preparó la velada del otro día para hacerle ver a la gente que lo de darse de puñetazos en un ring es simplemente una actividad física más, como puede ser el aeróbic. De hecho, hasta es deporte olímpico. Y para atraer al público se le ocurrió mezclar música, baile y combates.

Unas cuantas gogós, un par de pinchadiscos -que quieren, a mí lo de disc jockeis me suena a corredor de caballos- y un espectáculo de capoeira le dieron a la plaza vilagarciana un toque entre discotequero y de festival multiétnico que debió de ser de la mar de divertido. Aquello se llenó de gente de todas las edades. Y la mayoría se quedó las dos horitas que duró el espectáculo.

La animación era el extra para el elemento central de la velada. Cuatro combates, el de full contact que abrió la noche, los dos de kick boxing que la cerraron, y el segundo de boxeo. En este me dicen que el deportista del club anfitrión, Joao Amorim , que es brasileño pero vive en Vilagarcía, se estrenó en esto del boxeo dejando muy buena impresión, aunque perdió a los puntos con un rival de Pontevedra, más experimentado. Un buen comienzo para el club.