Todo indica que los cabezas de lista del Bloque repetirán puesto en O Salnés. Las dudas afectan a los equipos de los candidatos
04 jul 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Salvo en Sanxenxo, donde el tiberio popular llega a tal nivel que nadie se pillaría los dedos arriesgando un pronóstico, y en Vilagarcía, donde los socialistas deben todavía aclarar sus ideas, las formaciones políticas que operan en la comarca de O Salnés no deberían protagonizar grandes cambios por lo que respecta a la identidad de quienes pelearán por las nueve alcaldías de la demarcación en las elecciones del año que viene. En el campo nacionalista, las cosas parecen discurrir por un cauce de notable estabilidad. Así, y aunque en la capital arousana no han faltado dudas y encontronazos, sobre todo a cuenta de los presupuestos y los papeles que cada una de las dos partes del gobierno deben desempeñar, todo indica que el teniente de alcalde, Xosé Castro Ratón, será quien encabece, por tercera vez consecutiva, el cartel electoral.
En realidad, lo mismo reza para O Grove, siempre que Carlos Álvarez Besada tenga intenciones de repetir, Cambados, con Víctor Caamaño, que se enfrentaría de esta forma a sus segundos comicios como número uno del BNG, o Catoira, municipio en el que Nando Casal tendría la segunda oportunidad de batir a Alberto García como regidor. El concello vikingo constituye, desde luego, una notable excepción en el concierto galaico, por cuanto pese a atraer un porcentaje de voto superior al 40% el nacionalismo no llega a gobernar frente a un rotundo PSOE y un PP cuyo resultado es meramente testimonial.
Las incógnitas, dentro del Bloque de O Salnés, no se encuentran tanto en los cabezas de lista -que salvo renuncia expresa, véase el caso de Moncho Mouriño en Ribadumia, no parecen tener problemas para repetir- como en los equipos que acompañarán a los candidatos a las respectivas alcaldías. En Vilagarcía se supone que junto a Castro Ratón concurrirá la responsable de Benestar Social, Ana Lorenzo. Sin embargo existen dudas sobre la posibilidad de que Rosa Abuín figure de nuevo en el grupo de salida. Algo semejante sucede en O Grove con el responsable municipal de Cultura, Antón Mascato. No faltará quien quiera ver en esta serie de debates el reflejo de los enfrentamientos globales entre la UPG y Máis Galiza, los antiguos quintanistas. Sin embargo, esto no son las siete ciudades ni las diferencias entre ambas sensibilidades llegan aquí al punto de enfrentar al personal. El margen llega hasta diciembre.