«Carjoso»

AROUSA

Me gusta dudar de todo. Soy así. Carjoso , que diría la abuela de una amiga. Capaz de preguntarme todos los días las mismas cosas. Y, sin embargo, hay cosas que son obvias. Que no hace falta pensar mucho en ellas. Que están claras. El cielo es azul. El sol sale por el este cada mañana y se pone por el oeste al atardecer. La luna brilla, crece y mengua. La tierra gira sobre sí misma cada 24 horas y alrededor de una enorme bola de fuego cada 365 días. Esto es lo que uno puede asegurar que sucederá cuando abre el ojo por la mañana y le dice hola al nuevo día. Todo esto es lo obvio. Sin embargo, perdemos mucho tiempo con lo obvio. Yo el primero. A veces se hacen estudios para demostrar lo obvio. Por ejemplo, que el tabaco es malo para la salud o, como en el caso del Concello de Vilagarcía, que el transporte público es una patata. Ya lo sabíamos todos, pero parece que hacía falta que nos lo dijera un estudio. Y es lo que ha hecho el plan de movilidad encargado por el Ayuntamiento. Vivimos en un lugar en el que o te mueves andando o en coche, porque tener que coger un autobús público es una odisea. Las líneas están mal diseñadas, las frecuencias son de risa y, por encima, es caro. Digamos que es un servicio carjoso . Como yo, aunque por razones distintas.