Abalo se compromete en la asamblea a formar gestora pero con condiciones

Pablo Penedo Vázquez
Pablo Penedo VILAGARCÍA/LA VOZ.

AROUSA

Sin sorpresas, y con una inusitada rapidez. Así transcurrió ayer la asamblea extraordinaria de socios que debía decidir el futuro del Arousa ante la ausencia de candidaturas a la presidencia del club. En 20 minutos, Manolo Abalo se confirmó en el auditorio municipal de Vilagarcía como el único hombre que, a día de hoy, puede evitar la desaparición de la sociedad arlequinada una vez concluido el mandato de José Manuel Gómez.

Abalo ratificó ante la asamblea arousista su compromiso ya publicado a encabezar una gestora que dirija el club a partir del 1 de julio y durante los siguientes 364 días. Pero lo hizo también con los mismos condicionantes que ha venido repitiendo desde hace ya casi un mes, y que necesitarán probablemente una semana más antes de ser despejados y poder dar por buena la constitución de la directiva provisional de Abalo.

La pregunta de José Manuel Gómez de si «¿en la sala hay socios que estén dispuestos a formar una junta gestora?» fue contestada por el ex vicepresidente, que se incorporó de inmediato para anunciar al medio centenar de socios presentes que «hay un grupo de gente dispuesta a formarla, si nos dejan las cuentas».

No renegó Manuel Abalo de la obligación de asumir los algo más de 200.000 euros de pasivo que dejan la gestión de José Manuel Gómez en las arcas del Arousa. Lo que quiso dejar claro el ex directivo es que él y su grupo de entre diez y quince socios «solo cogeremos el club si somos capaces de llegar a un acuerdo con los ex jugadores» para el pago de los 65.000 euros de deuda; pero también si se consigue una entente con el propio Gómez y su compañero avalista para que estos asuman la devolución de los casi 50.000 euros del préstamo bancario en el que se ha convertido la póliza de crédito que ambos pidieron en su día para la compra de material deportivo para el Arousa. «Y si no salen más agujeros por otro sitio», apostilló.

Apuntó Abalo que «en la historia del Arousa ya ha habido quien pagó pólizas de crédito de su propio bolsillo», y rescató en su discurso la propuesta al presidente en funciones de que sea él mismo el que cubra el coste del préstamo con el dinero que pueda sacar de la cesión de varias vallas publicitarias del campo de A Lomba. Gómez recogió el guante solo a medias, sin comprometerse, diciendo que «por mi parte no va a haber problemas para hablar, pero hay una segunda persona en esto» por la que, comentó, no podía hablar.

Manolo Abalo adelantó que en los próximos días él y sus apoyos verán si es posible arreglar con los ex jugadores y Gómez y compañía, o bien tienen que tirar la toalla. Mientras tanto, invita a sumarse a su proyecto a «quien quiera unirse». Y es que, lamenta, «esta es la situación más grave que se ha dado en el Arousa». Y para arreglarla «hacemos falta todos».