La sociedad promotora del negocio calcula que estará listo para entrar en funcionamiento dentro de tres meses
22 jun 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Según el callejero de Vilagarcía, la nave en cuestión ocupa el número 2 de la avenida de Rubiáns. Se trata de un amplísimo local, ubicado en la misma zona que varios de los principales concesionarios de automóviles de la ciudad, que está siendo acondicionado por la compañía Yi Xin Zhong Guo S. L. Aunque los trabajos todavía emplearán algunos meses, los promotores de la iniciativa se han preocupado ya de instalar la suficiente cartelería para publicitar eficazmente el tipo de negocio al que se dedicará el futuro complejo: un gran bazar en el que sus clientes podrán encontrar ropa, bolsos, zapatería, bisutería, perfumería, abalorios, material de ferretería, menaje, limpieza, regalos, juguetería y papelería. En otras palabras, la capital arousana dispondrá en breve, de una suerte de hipermercado de productos de bajo precio, la oferta en la que se han especializado con aplastante éxito las sociedades de origen chino, buscando los mejores emplazamientos allí donde desembarcan.
La procedencia de la empresa no ofrece mayores duras. Aunque la sociedad está registrada en Alcorcón (Madrid), un cartel de buen tamaño se encarga de informar a los muchos automovilistas y peatones que frecuentan la avenida de Rubiáns del nombre del establecimiento: Súper China, un guiño de origen que los consumidores identifican perfectamente. Sus datos oficiales indican que la actividad de la sociedad limitada se inició en la localidad madrileña en febrero de este año y que su objeto social es la importación y exportación de mercancía relacionada con artículos de bazar, regalo, decoración, belleza, higiene y limpieza.
Hace semanas que la nave alberga actividad, aunque no de tipo comercial. Un grupo de trabajadores orientales se encargan del acondicionamiento de las instalaciones. Por lo que se puede observar a través de la cristalera, el negocio comienza a adquirir la disposición clásica de un establecimiento de estas características, con largas filas de estantes y un mostrador para tarea de cobro y caja registradora. Aunque algún vecino comentaba días atrás la posibilidad de que se tratase de un almacén mayorista para la distribución de artículos entre otros comercios dependientes de la cadena, tanto la fisonomía que está cobrando el interior de la nave como los mensajes con los que se publicita en su exterior apuntan a la apertura de un bazar de venta directa al público.
En cuanto a la apertura de puertas de Súper China, los propios encargados de las obras indican que el bazar no estará listo al menos hasta dentro de tres meses. No, en cualquier caso, antes de que finalice el verano. Cuando lo haga, el de Rubiáns se convertirá, sin duda, en el negocio comercial de mayores dimensiones de cuantos las empresas de capital chino han implantado en Vilagarcía y en la comarca de O Salnés.