Las catas desvelaron que Berdón no era adecuado para la hierba artificial

Serxio González Antonio Garrido VILAGARCÍA/LA VOZ.

AROUSA

El topógrafo de Mondo Ibérica detectó que el terreno tenía problemas que no podían garantizar la durabilidad de la obra

13 jun 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

El informe realizado por Mondo Ibérica, compañía que desarrolló el campo de hierba artificial en Berdón, a raíz de la polémica surgida acerca del resultado final de las obras, incluye varias e importantes sorpresas. La principal de ellas es la constatación, previa al inicio de los trabajos, de que el lugar no era el adecuado para la implantación de una instalación de estas características: «No proxecto partíase da base de que o firme existente, de xabre, tiña a compactación e textura adecuadas para instalar sobre el o céspede artificial previsto; realizadas unhas catas no terreo, considerouse que a base existente non reúne as condicións de idoneidade que garantan o bo resultado, e a empresa non podía garantir a durabilidade da obra a executar», indica la firma en sus conclusiones. Es más, otro problema, desvelado por el topógrafo que le asistía, «era a falta de planeidade da base existente, pois había unha serie de desniveis que se debían subsanar».

Todas estas deficiencias fueron detectadas una vez que el proyecto fue adjudicado, y Mondo Ibérica las puso en conocimiento de la dirección facultativa, externa tanto a la empresa como al Concello, y del propietario de los terrenos: el propio Ayuntamiento de Vilagarcía. No obstante esta serie de inconvenientes, ambas partes apostaron por continuar adelante. Claro que para ello fue preciso reorientar varias de las partidas incluidas en la proyecto inicial, algunas de ellas resultaron incluso eliminadas, para «permitir realizar a base adecuada, formada por zahorra artificial», sin tener que incrementar el de por sí considerable presupuesto destinado por la primera fase del Plan E a esta actuación: nada menos que 650.000 euros. Los cambios fueron aprobados tanto por la firma adjudicataria como por los responsables municipales. Curiosamente, Ravella no hizo referencia alguna a esta situación cuando explicó su actuación al hacerse públicos los fallos que lastraban el campo de fútbol.

El vestuario sin cobertura

Las intervenciones sacrificadas fueron las chapas de acero con las que se iban a recubrir los vestuarios, que desaparecieron, así como el pavimento de gres que se iba a instalar inicialmente y uno de los módulos de graderío, que no llegó a construirse. Además se disminuyó el hormigón en las cimentaciones, se renunció a aumentar la altura del cierre perimetral del campo y a abrir una puerta de acceso bajo las gradas, se ejecutó una doble capa de pavimento de aglomerado asfáltico con árido granítico -que ahora se introduce entre la hierba-, no se sustituyó la red existente, colocándose una nueva en la ampliación, se sustituyó la barandilla por una de 90 centímetros y se redujo la superficie de riego flexible en la zona de tránsito de público.