Equivocado

AROUSA

Vivimos en un mundo equivocado. Veo ejemplos casi a diario y hoy me ha pasado al saber que la concejala de Igualdade e Benestar de Vilagarcía, Ana Lorenzo, visitará una por una todas las casas que se benefician del servicio de atención a domicilio para comprobar posibles deficiencias del sistema. Dirá usted que esta es una edila curranta y eficaz. Y no diré yo lo contrario. Pero sí que está equivocada. Porque vive en un mundo del revés. En el que nada funciona como debería. Porque no veo por qué la concejala tiene que hacer el trabajo de un funcionario. No la hemos elegido para eso. Su misión en el Concello es hacer política. Es decidir que quiere que se haga una inspección casa por casa del servicio y pedir que le redacten un extenso informe sobre el asunto que ella leerá. Pero Lorenzo está en realidad haciendo el trabajo de una funcionaria. Y la gente que le dio su voto no lo hizo para eso. Pero entiendo a la edila del BNG. Porque sé lo que pasa en las administraciones. Sé lo que pasa con muchos empleados públicos. No con la mayoría, pero sí con muchos de ellos. Sé que te enfrentas al dilema de hacer las cosas tú mismo para que salgan bien o de que las hagan los que tienen que hacerlas y que salgan mal. Así que coges y lo haces tú.