Regalos para papá en su día grande

Begoña Paso redac.arousa@lavoz.es

AROUSA

Ayer se celebró, a lo grande, la festividad de San José, o lo que es lo mismo, el Día del Padre (y del abuelo, que lo es por partida doble). Vaya por delante y desde estas líneas la felicitación a Josés, Josefas, Pepes y Pepas. Fue una jornada plagada de corbatas, calcetines y dibujos de los más pequeños de la casa para la figura paterna, que al final son los mejores recuerdos de esos años. Se celebró por todo lo alto de puertas para adentro en los hogares de toda la comarca y también de toda España, aunque en A Illa, también se hizo en plena calle. Llovía en el resto de Arousa a eso de la una de la tarde, pero el cielo, en el municipio isleño, se mantenía sin chispear. Los asociados de la Federación de Empresarios decidieron salir en busca de los progenitores en su fecha más señalada. Se le hizo entrega de bolígrafos a todos aquellos que tenían algo que celebrar, tanto a pie como en coche o en el interior de los negocios y bares. Los integrantes de la red de empresarios isleños arrimaron el hombro como nunca porque la ocasión bien lo merecía. Ahora mismo cuentan con 62 establecimientos asociados y es posible que sigan creciendo en el futuro. Algunos de esos integrantes eran en la jornada de ayer receptores de regalos y «obsequiadores» de los mismos y los más jóvenes de la casa pudieron comprobar cómo las tradiciones van camino de perpetuarse por muchos años que pasen.

Mientras en A Illa de Arousa se daba rienda suelta a la entrega directa de regalos a los padres del municipio, en Vilagarcía se ponían las bases para una nueva acción de la asociación de comerciantes de la ciudad, Zona Aberta. La iniciativa centrada en el Día del Padre consiste este año en reinventarse a sí mismos y buscar nuevos motivos para felicitar a los que ya son papás. La agrupación vilagarciana ha ideado un concurso por el que durante la próxima semana se celebrará un sorteo en las dependencias del colectivo para escoger al ganador. Las reglas especifican que los participantes tendrán que informar, en los boletos diseñados a tal efecto, de la edad exacta con la que cuentan en el momento de la cita. Los dos dígitos que conformen la longevidad de los concursantes serán sumados entre sí hasta conseguir un nuevo número. Ese resultado será multiplicado por 30 y el guarismo final será traducido a una cantidad equivalente en euros (es decir, si una persona tiene 41 años de edad, la operación será la siguiente: 4+1=5 x 30 = 150 euros). Ese premio podrá ser canjeado durante los siguientes días por vales de descuento por ese mismo valor, a invertir en los establecimientos adheridos a Zona Aberta. Solo habrá un vencedor y quizás por eso, se persigue que el portador del boleto elegido se sienta realmente afortunado. A nadie se le escapa que si hay un padre, de 99 años concursa, y es el agraciado, tendrá que ser felicitado por más de un motivo obvio. Aunque para todos: Feliz día.