La gaviota sobrevuela Vilaxoán

AROUSA

El «affaire» del ambulatorio desvela la ofensiva del PP de Vilagarcía para hacerse con un tradicional bastión socialista

14 mar 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

No parece muy lógico que la Consellería de Sanidade apueste en Narón por construir el segundo mayor centro de salud de toda la provincia de A Coruña mientras en Vilagarcía escatima la creación de un ambulatorio en condiciones en el solar de la antigua Comandancia de Marina bajo el argumento, cogido con pinzas, de que ahora lo que se lleva es la descentralización. El responsable de Atención Primaria en Pontevedra, Manuel Castro , aplicó en su visita de esta semana ratios teóricos de ciudad a la capital arousana, pero sus cálculos le otorgarán, en la práctica, tratamiento de villorrio. En la división en la que juega una ciudad de 37.000 habitantes y pico nadie está haciendo lo que el Sergas augura para Vilagarcía. Dejando a las siete grandes en su sitio -o sea, al margen- en Narón, ya se ve, se levantan unas instalaciones de campanillas, con una plantilla de 107 profesionales. En Oleiros y Redondela, casos comparables, sí conviven más de un centro de salud. Pero, ojo, se trata de consultorios de siete u ocho médicos, sin una estructura central como la que ofrece San Roque. En definitiva, los criterios técnico-asistenciales no están dejando en muy buen lugar a los responsables de la planificación sanitaria por estos lares. Tampoco el recurso al crecimiento demográfico, pues si bien es cierto que el sur de la capital arousana gana habitantes, también lo es que este impulso se concentra casi en exclusiva en el barrio de O Piñeiriño. Con los datos en la mano, la consellería tendría que construir ese segundo ambulatorio en las Pistas. Porque si la idea es enviar a sus vecinos con la tarjeta del Sergas al puerto de Vilaxoán, lo mismo podrían remitirlos con un volante a Vilanova, que probablemente llegarían antes. Pese a ello es el terreno ubicado junto al club de remo el que parece reunir todas las papeletas para acabar albergando el centro de salud, en esta especie de sorteo en el que se han convertido las previsiones sobre las prestaciones sanitarias en el municipio. Una fuerza creciente en el sur Las contradicciones del departamento que dirige Pilar Farjas son muchas, graves y variadas. Pero esto es algo que compete a Santiago y a los altos designios de la política autonómica. Mientras tanto, aquí, en las distancias cortas, lo que la operación ambulatorio desvela es la clara apuesta que el Partido Popular de Tomás Fole está realizando en el sur de Vilagarcía. Los conservadores han ido ganando fuerza electoral más allá del río de O Con con el paso de los años. En estos momentos cuentan, además, con indudable influencia social a través de dos importantes entidades locales. A bastante gente le sorprendió que el patrón mayor, Manuel Tarrío , fichase hace tres años por las huestes de Fole. Sea como fuere, su trabajo por la causa de la gaviota a lo largo del presente mandato está siendo inestimable. Sin salir del sector, Javier Blanco , presidente de la asociación de mejilloneros Virxe do Rosario, respira también por la diestra. No por casualidad, el presidente del PP, Mariano Rajoy , aceptó la invitación de Blanco para compartir un vino con ellos en Vilaxoán el 24 de febrero del año pasado, aprovechando su visita a la capital arousana en plena campaña de las autonómicas. Cabe preguntarse si el electorado del sur merecen tanto desvelo. Y la respuesta es afirmativa. Hace tres años, los de Fole fraguaron su notable ascenso en el centro de la ciudad, donde fueron capaces de reducir de 1.400 a apenas 50 votos su diferencia con el PSOE. La asignatura pendiente de la gaviota se encuentra en el cinturón de grelos de Vilagarcía, ese ámbito rural en el que los socialistas aguantaron mucho mejor. Pero, sobre todo, en Vilaxoán, un tradicional bastión del puño y la rosa. Claro que incluso aquí los populares han avanzado (en el 2003 se quedaron 352 sufragios por debajo del PSdeG, todavía liderado por Gago , mientras que en el 2007 la distancia se aminoró hasta las 56 papeletas). Así que, contando con superar a sus rivales en el centro, una de las batallas a dar en pos de su ansiada y complicada mayoría absoluta pasará, sin duda, por obtener un buen resultado en Vilaxoán. Las últimas citas con las urnas empujan al PP en su intento por dominar el sur. Teniendo en cuenta las mesas de Sobradelo, Sobrán y Faxilde, los socialistas vencieron en las generales del 2008 al cosechar el 42% de los votos frente al 34% de los conservadores. Pero en las autonómicas la cosa se invirtió: 43% para la gaviota y 33% para el puño y la rosa. Defender el ambulatorio allí es otra forma de atraer al votante sureño. El resto, pura retórica.