También Javier Gago terció ayer en la polémica sobre el ambulatorio. Lo hizo llevado por las críticas que el fin de semana vertió sobre su gestión en la presidencia de la Autoridad Portuaria el actual ocupante del cargo, Javier Puertas. Para empezar, el ex presidente advierte que nada hay de extraño en el hecho de que no hablasen del protocolo de Sanidade durante el traspaso de poderes, ya que «si se estudiasen todos los expedientes esa fase duraría semanas y paralizaría el funcionamiento de la propia institución».
El documento es, en su opinión, totalmente claro. Si alguien alberga dudas, «que lo haga público». Su contenido, explica Gago, recoge su compromiso, como entonces responsable portuario, de tramitar un expediente que debería ser aprobado por el consejo de administración. No fue la Autoridad Portuaria la que paralizó el proceso, argumenta el actual presidente de Remasa, sino Sanidade, pues como refleja el protocolo, es la consellería la que debe ponerlo en marcha al adoptar la decisión de construir el centro de salud.
«Hechos y no palabras»
Por otra parte, Gago echa por tierra los argumentos urbanísticos de Puertas, ya que la parcela está calificada por el plan general municipal, no por el plan especial del Puerto, siendo su uso el de otros equipamientos. «De acuerdo con el artículo 47 de la Lei do Solo de Galicia, un simple acuerdo del pleno puede cambiarlo a equipamiento sanitario sin necesidad de modificar ni el plan especial del Puerto, ni por supuesto el PXOM». Además, «de acuerdo con el artículo 95 de la ley 48/2003, que modifica la Ley de Puertos del 92, la Autoridad Portuaria, a través de su consejo de administración, puede aprobar un convenio para ceder la utilización de esa parcela y no sería necesaria la autorización de Puertos del Estado ni del ministerio, porque eso solo es exigible cuando el Puerto considera que la cesión es incompatible con la normal explotación del puerto, lo cual, a la vista está, no es el caso». En definitiva, «bastarian un acuerdo plenario y otro del consejo».
«El compromiso con la sanidad pública y con Vilagarcía se demjuestra con hechos y no solo con palabras. Esta es una buena ocasión para ello», sostiene el ex alcalde.