Luis Caamaño Prol

AROUSA

Fue alcalde y concejal de O Grove cuando este concello arousano era capital mundial del surrealismo político. Esos viejos buenos tiempos en los que se nombraba alcalde a un detenido por narcotráfico, Bea Gondar, un grupo de gobierno podía tener dos concejales o cuando un partido como el CDS, que solo había logrado un edil en el pleno, se hacía con el bastón de mando. Así llegó al poder Luis Caamaño Prol, del que no se había vuelto a saber nada hasta que el miércoles se tomó unas copas, cogió el coche todo bolinga, se estampo contra una moto y se dio a la fuga. Suerte que los chicos que iban en la moto no sufrieron más que magulladuras, porque si no no podría ni decir lo que voy a decir. Y es que voy a romper una lanza por el señor Caamaño. En primer lugar, porque todo el mundo ha hecho algo mal alguna vez. Yo también. Y por eso comprendo que el ex alcalde meco se equivocase tanto. Porque conducir borracho está mal, pero huir cuando has producido un accidente es aún peor. Ahora bien, cuando las has pifiado de ese modo y tu pifia ha sido portada en los periódicos tienes dos caminos. El de pensar que todo el mundo está en tu contra y hacerte la víctima o el de admitir tu error y pedir perdón. Eso ha hecho Caamaño. Y le honra.