A vueltas con el segundo plan E

AROUSA

La plaza de abastos, el balneario de A Compostela e incluso un posible centro de día tendrán su oportunidad en Vilagarcía

24 ene 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

«Los mercados exteriores y el impulso de la obra pública son las únicas oportunidades que hoy por hoy existen en este país para que las empresas salgamos del bache». Esta es la opinión de un destacado representante de la patronal en la comarca de O Salnés con respecto a las modestas perspectivas que, de momento, se abren frente a la persistente crisis económica. Más allá de la estrategia de internacionalización que puede salvar a quienes apuesten decididamente por no dormirse y procurarse nuevos mercados, esta reflexión reconoce que, aun estando lejos de aportar soluciones, incentivos de la inversión pública como el plan E pueden servir de tabla de flotación a la espera de tiempos mejores.

No son pocos los especialistas que inciden en que el incremento del gasto público funciona como impulsor del crecimiento económico en mucha mayor medida que las políticas de regresión de impuestos que acostumbran a reclamar las fuerzas conservadoras como panacea a las primeras de cambio. No es que lo diga cualquiera, lo afirma el mismísimo Banco Federal Estadounidense, que calcula que un dólar invertido por las instituciones en bienes y servicios «estimula tres veces más el PIB al cabo de un año que un dólar obtenido mediante el recorte de impuestos», como señala Vicenç Navarro, uno de los grandes expertos mundiales en políticas públicas, en su obra El subdesarrollo social de España .

Este largo preludio viene a cuento de la segunda fase de los Fondos Estatales de Inversión Local, los famosos fondos anticrisis, que está a punto de ponerse en marcha. En esta ocasión a O Salnés le corresponden doce millones de euros, lo que supone un recorte sensible con respecto a la anterior anualidad. Algo lógico, por cuanto las arcas estatales no viven su mejor momento y en principio nadie había hablado de una segunda entrega del plan E. El caso es que, dentro de este esquema, Vilagarcía dispondrá de unos 4 millones de euros para los que ya hay perfiladas una serie de ideas. Ideas y algo más, puesto que las propuestas deben ser elevadas a la Administración del Estado en cuestión de días.

Es probable que de la negociación que han entablado PSOE y BNG, los dos miembros del gobierno de coalición que dirige los destinos municipales en la capital arousana, surja una cantidad no despreciable para la reforma de la plaza de abastos, sin duda una de las asignaturas pendientes que Ravella debe abordar antes de que finalice este mandato. Tampoco sería extraño que, aun cuando su situación legal todavía no se haya encaminado hacia una solución satisfactoria, también el balneario de A Compostela fuese objeto de una intervención. Pese a encontrarse bajo concesión, la medida sería factible, de acuerdo con la asesoría legal del Concello. Por último, y además de una lluvia que puede favorecer en buena medida a los núcleos rurales del ayuntamiento, es posible que se plantee la creación de un centro de día. Aunque aquí la intervención de la Xunta resultaría esencial. ¿Estará por labor? That is the question .