A menudo, los gobiernos no son capaces de aportar nada más que nombres sonoros para los graves problemas que afectan a sus ciudadanos. Ante la peor crisis económica de nuestra historia reciente, Zapatero se sacó de la chistera el Plan E. Rimbombante título para lo que en realidad es solo dar pasta a esgalla a los ayuntamientos de toda España para que hagan lo que ellos quieran sin mucho control. Algunos lo están gastando bien, con sentidiño, y otros lo han despilfarrado en chorradas. El objetivo es generar actividad económica y empleo. Algo habrá hecho, pero las listas del paro no hacen más que crecer, así que tampoco el resultado está siendo espectacular, vamos. Yo creo que lo que de verdad hace falta es un Plan P. Pe de previsión. Porque ya está bien de abrir zanjas para luego volver a abrirlas nada más cerrarlas o de hacer carreteras que al cabo de nada hay que desdoblar para convertir en autovías, como las de O Salnés y Barbanza, por ejemplo. Y lo mismo con los juzgados de Vilagarcía. Se da por hecho que concederán la cuarta sala a la ciudad. Falta hace. Pero en el edificio, que solo hace diez años que se construyó, no cabe. Literalmente. Porque nadie tuvo pe de previsión. Gastar por gastar es un mal plan. Lleve la letra que lleve.