El Concello isleño, la cofradía y las asociaciones de mejilloneros harán un frente común para buscar ayudas
17 ene 2010 . Actualizado a las 02:46 h.A Illa fue el municipio en el que el temporal del pasado jueves actuó con mayor contundencia y ha sido también el primero en reaccionar. Los tiempos no están para permitirse muchos lamentos, así que el Concello ha reunido al sector del mar con la intención de constituir un frente común desde el que evaluar las pérdidas y buscar soluciones.
Ayer a mediodía se celebraba esa reunión en la que participaron representantes municipales, con el alcalde Manuel Vázquez a la cabeza, y los responsables de la OPP-20, de la cofradía y de las tres agrupaciones de mejilloneros del municipio. Según explicaba después el regidor, se trata de «facer unha liña de acción común para a valoración dos danos e para pedirlle ás administracións axudas económicas».
En esa primera toma de contacto se decidió que cada una de las entidades registre, por medio de fotografías, todos los daños que ha ocasionado el Flora a su paso por A Illa, y que todas las facturas sean cuidadosamente guardadas para configurar un expediente en el que figuren todas las pérdidas que los fuertes vientos han causado en la localidad. Por ahora, aventurar una cantidad de lo que el temporal ha supuesto económicamente para el concello insular es sumamente difícil. Se trata, por tanto, de realizar una valoración para después intentar solicitar ayudas. «Agora mesmo non hai ningunha liña aberta», explicaba ayer Manuel Vázquez, pero esperan que en el futuro sí se convoquen subvenciones para los afectados.
O Grove también ha optado por una fórmula similar a la de A Illa. El gobierno local ha convocado a los colectivos con la intención de hacer una primera valoración de los daños y solicitar ayudas de emergencia a la Xunta. Esta reunión tendrá lugar mañana lunes a las ocho de la tarde. Desde el Concello recuerdan que O Grove fue una de las localidades que más sintió los efectos del último temporal y los bateeiros uno de los colectivos que acumula más pérdidas.
Mientras los concellos van organizándose, sobre el terreno se trabaja para subsanar lo más rápidamente posible los efectos del vendaval del jueves. Operarios y servicios de emergencias siguen trabajando para talar árboles, retirar cristales y tejas o reponer el servicio eléctrico a las zonas que todavía no disponen de él.
Precisamente esos trabajos, que realizaba Unión Fenosa, provocaron el viernes graves daños en algunas viviendas de San Roque do Monte, en Deiro (Vilanova). Las labores de la compañía eléctrica ocasionaron una subida de tensión que estropeó numerosos electrodomésticos. En casa de Miriam Diz, por ejemplo, resultaron afectadas la placa vitrocerámica, un microondas, un televisor no funciona y los otro cuatro no reciben la señal, y el cargador de un ordenador portátil. Su caso no es el único, hasta el punto de que los vecinos de esta zona están pensando en denunciar a Fenosa.