El salón de plenos del Concello de Vilanova fue escenario ayer del acto de entrega del Premio Valle-Inclán 2009. No es casualidad. En esta localidad arousana nació el escritor y ahí se focaliza buena parte de la actividad cultural que se desarrolla alrededor de su figura.
Con tal motivo, se desplazó a Vilanova el presidente de la Diputación de Pontevedra, Rafael Louzán, que estuvo flanqueado por el vicepresidente del organismo provincial, a la sazón concejal de Cultura de Vilanova, José Juan Durán Hermida.
En el acto estuvieron también presentes los miembros del jurado y representantes de otras instituciones como el Consello da Cultura Galega, la Fundación Valle-Inclán, la Fundación Penzol y la Consellería de Cultura.
El premio se otorgó ex aequo a los trabajos «Ramón del Valle-Inclán: Luces de Bohemia, una revolución dramática con una carta autógrafa inédita de C. Rivas Cherif», de Jean Marie Lavaud y Josefina Blanco, junto a «Ramón del Valle-Inclán: Pedestal de los sueños», de Antonio Deaño Gamallo y Jesús Rubio Jiménez. Este galardón está dotado con 20.000 euros, que se reparten, a partes iguales, entre los dos premiados; además los premiados verán publicada sus obras. El jurado también acordó, por unanimidad, conceder el accésit, por importe de 4.000 euros, al trabajo titulado «Valle-Inclán, Catedrático de Estética (1916-1919)», presentado por Jesús María Monge López.
Ideas innovadoras
«Con esta iniciativa, os expertos pretende premiar as ideas innovadoras, orixinais e novidosas no trato da temática. Nesta sexta edición o xurado acordo, por unanimidade, salientar a altísima calidade de todos os traballos presentados», según explican desde la Diputación.
Este premio fue constituido en el año 2004 por la Diputación y el Concello vilanovés con el objeto de difundir y promover la vida y obra del autor del esperpento «e para afondar a través de estudos rigorosos e de prestixio académico en distintos aspectos da súa biografía».
Louzán destacó la «virtud» de Valle de «conxugar como ninguén tradición e vangarda, amor á terra e sentido universal, galego e castelán, eloxio e crítica». «Trátase dun escritor que non quedará só na historia da literatura senón na propia literatura, como vilanovés e como pontevedrés, permancerá na memoria colectiva como modelo, dun xeito de ser galego e español».