El próximo jueves, con La Voz, una nueva edición de la Guía de Másters de Galicia
Me gusta andar. Disfruto de los largos paseos. Es una de las cosas que he heredado de mi madre y ella, a su vez, lo heredó de su padre, mi abuelo Juan. Mi niñez está llena de grandes caminatas de la mano de mi madre por medio Madrid. De tienda en tienda con paradas en aquel café de Sol donde tomábamos porras con chocolate o en aquel bar de Ibiza donde nos ponían aquellas tapas de bacalao. Me gusta andar. Uno se siente libre cuando camina. A veces sin más rumbo que el que sin saber por qué te marcan tus pasos. El placer que encuentro en caminar es probablemente lo que me hace ver con tan buenos ojos las peatonalizaciones que se están llevando a cabo en muchas ciudades. Entre ellas, Vilagarcía. Es impresionante cómo está quedando la calle Alcalde Rey Daviña. A mí me gustan incluso las farolas, aunque hay gente que dice que parecen un vía crucis. La verdad es que estamos ante el nacimiento de la principal arteria comercial de la ciudad. Prueba de ello es que Zara apuesta claramente por ella y va a abrir un Pull and Bear y quiere también instalar una tienda Zara Home y otra Stradivarius. Otras grandes cadenas, como Benetton, ya se han mudado. Ahora solo falta que el Concello se ponga las pilas y mejore la red de transporte público.