Hay varios tópicos asociados al periodismo. Uno de los más famosos es aquel que dice que la realidad no debe estropearte un buen titular. Este, evidentemente, es el eslogan de los malos periodistas. Algo así como un policía corrupto. Es una pena que en esta noble profesión no haya un departamento de Asuntos Internos que ponga en su sitio a los que hacen del desmán, el amarillismo, la exageración y hasta la mentira su forma de entender este oficio, que es uno de los más hermosos que conozco. Me interesa más hablar del que dice que el que un perro muerda al cartero no es noticia, pero que sí lo sería que el cartero mordiera al can. Parece claro que la noticia es el hecho novedoso o inusual. Lo sorprendente. Y, sin embargo, los diarios de todo el mundo están llenos cada día de noticias que no lo son o que, al menos, no deberían de serlo. La lluvia es noticia en Galicia. Y digo yo que después de tantos siglos lloviendo a lo bestia sobre nuestras cabezas deberíamos estar más acostumbrados a la lluvia. Aquí llueve y mucho. Asumámoslo. Y los que nos gobiernan deberían asumir, a su vez, que la lluvia es un hecho normal en Galicia y que, por tanto, deberían tomar medidas para que cada vez que caen cuatro gotas de más no se monte el Belén de estos días.