El 70% de los comerciantes dicen «no» al centro comercial de Deiro

AROUSA

El Consorcio Comarcal recalca que la Xunta tendrá que posicionarse sobre la apertura de esas instalaciones

06 dic 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

El pequeño comercio de la comarca de O Salnés ha vuelto sus ojos estos días hacia San Miguel de Deiro, en Vilanova. Allí desembarcará muy pronto, si se cumple el anuncio realizado por el alcalde de esa localidad, un centro comercial de la cadena Alcampo que podría tener un efecto devastador sobre los establecimientos comerciales de todos los municipios del entorno. Así lo recalcó ayer Marcos González, el presidente del Consorcio de Comercio de O Salnés, quien compareció en rueda de prensa junto con representantes de todas las organizaciones de comerciantes de la comarca para lanzar un «no» claro y rotundo a este proyecto. Y es un «no» respaldado, recalca González, cuando menos por el 70% de los pequeños establecimientos de la comarca.

«Nós non estamos en contra da competencia, que ninguén se engane. Queremos competir, pero en igualdade de condicións. Que instalen os centros comerciais no centro dos pobos, onde xa existe unha estrutura comercial. Aí si que xenerarían movemento de xente e riqueza para todos», reflexionaba ayer Marcos González. Pero si los centros comerciales, como ocurre en el caso de Vilanova, se desplazan hacia la periferia, el resultado será bien diferente: «As rúas dos nosos pobos quedarán valeiras, serán rúas mortas», sumidas «na pobreza e na tristeza».

El Consorcio no parece dispuesto a asumir ese destino sin dar batalla. Y ante las dificultades que entraña abrir un diálogo con el alcalde de Vilanova, Gonzalo Durán, han decidido llamar a las puertas de la Xunta.

Los comerciantes han pedido una entrevista con la directora xeral de Comercio, Nava Castro, y con el delegado territorial, José Manuel Cores Tourís. Y ante el desdén con el que Durán ha recibido la noticia de esa petición de entrevistas, los comerciantes le recuerdan que la Xunta supervisará las nuevas áreas comerciales, y que todo centro que supere los 2.500 metros cuadrados y se asiente fuera de los cascos urbanos necesitará una licencia autonómica para poder abrir sus puertas. «Que lle quede claro ao señor Durán que este proxecto vai ter que pasar o filtro da Xunta», apunta Marcos González.

Ramón Cardalda, el presidente de los comerciantes de Vilanova, está seguro de que la Administración autonómica no autorizará las nuevas instalaciones. Y recuerda que el proyecto ya se paró una vez, «e agora volveremos paralo».

Empleo precario

Y es que las bondades del centro comercial relatadas por Gonzalo Durán no convencen a los comerciantes. La experiencia les dice que alquilar locales en las grandes superficies es extraordinariamente caro y escasamente rentable. Y al respecto de los 500 puestos de trabajo que supuestamente se crearían, recuerda que son plazas en precario por las que no se puede arriesgar, dicen, todo el empleo estable que genera el comercio tradicional.