Dicen las estadísticas que casi todo el territorio español ya tiene acceso a la Televisión Digital Terrestre (TDT). En el caso de Vilagarcía, el 100% del término municipal. Lo cuentan como un gran logro. Pero no lo es. En primer lugar, porque el apagón analógico está previsto en esta zona para el 3 de abril. Vamos, para pasado mañana. Así que más les vale tenerlo preparado ahora. En segundo lugar, porque esto de la TDT no funciona muy bien. Al menos, lo hace mucho peor que la señal de toda la vida. A veces, sin saber ni cómo ni por qué la tele se queda más negra que mi alma un día de bajonazo y sale un mensaje que dice: «sin señal». Y si llueve un poco fuerte, hay tormenta o simplemente el viento sopla un poquito más de lo normal, olvídate. Tienes que volver a poner la tele en modo analógico para seguir viendo el partido o la serie de turno. Así que el 3 de abril más que analógico el apagón será digital, porque vamos a ver la tele como hace treinta años, con constantes interrupciones y cortes. Una chapuza. Ya se pueden poner las pilas en los ministerios y las consellerías, porque el personal puede estar meses esperando por una operación o enviar a sus hijos a un colegio cutrón, pero no va a tolerar que le dejen sin ver la televisión. Cuestión de prioridades.