Tres familias del lugar de A Penagrande, en la parroquia de San Martiño de Laxe, expresaron ayer su malestar con las obras de saneamiento que ejecuta la Xunta a través del organismo Augas de Galicia. Una de las afectadas aseguró que no se está respetando el proyecto inicial, lo que está dando lugar «a ciertos favoritismos».
«Estoy cansada de ir al Ayuntamiento para que den explicaciones. Con esos cambios yo me quedo sin registro porque queda a 150 metros», comentó esta mujer, que prefirió no dar su nombre.
El portavoz del equipo de gobierno, Celso Couso, comentó ayer que el Concello está haciendo gestiones para intentar solucionar los problemas que se puedan causar, aunque aclaró que se trata de un proyecto de la Xunta que atraviesa una carretera de la Diputación. El conflicto vecinal podría solventarse hoy ya que el alcalde, José Eiras, tiene previsto reunirse con el ingeniero de la obra.