La principal de las actuaciones que Vilagarcía está acometiendo a cargo de los fondos estatales de inversión local, más conocidos como Plan E o fondos anticrisis, comienza a exhibir su forma final. La peatonalización de la calle Alcalde Rey Daviña y de su entorno, que se hace realidad gracias a una inversión de 1,2 millones de euros, entró ayer en una nueva fase con el inicio de la instalación de su nuevo mobiliario urbano.
Los operarios que se encargan de la intervención comenzaron a colocar, concretamente, las farolas que lucirá la arteria del comercio vilagarciano en esta nueva etapa de su configuración urbana, ya completamente libre de tráfico rodado. Se trata de una docena de luminarias de color metálico, que anoche, y hasta que llegue la hora de su encendido, permanecerán parcialmente embaladas. Su forma, imitando una cruceta, contrasta radicalmente con las piezas de iluminación pública empleadas en las anteriores actuaciones desarrolladas en el casco urbano. De acuerdo con el proyecto original, pronto se verán acompañadas por bancos y otro tipo de ornamentos.
Una de las características que definirán a la nueva Rey Daviña es su extraordinaria anchura, capaz de soportar sin ningún problema el paso de un vehículo de emergencias o extinción de incendios. Además de, por supuesto, el de aquellos automóviles que tengan como origen o destino los garajes existentes en la vía. Las dimensiones de las calles paralelas, en concreto de Romero Ortiz, son bastante más reducidas. Esta es la razón por la que, en su caso, los puntos de luz se adosarán a las edificaciones mientras que no será posible plantar en ellas vegetación ornamental.
Una decena de alcorques
Por lo que respecta a Rey Daviña, en cambio, los trabajos han ido reservando una decena de espacios, a modo de alcorques, en los que se plantarán especies arbustivas aromáticas, de acuerdo con las especificaciones que contiene el proyecto.
A menos de un mes de su conclusión, las obras de peatonalización de esta amplia zona del casco urbano avanzan a toda máquina. De hecho, la pavimentación está instalada en toda el área salvo en la calle Juan Fontán, que ha sido levantada esta misma semana, y en la superficie previa a la plaza de Galicia, ambas en marcha. Así las cosas, solo quedará pendiente de una segunda fase el último tramo de la calle Romero Ortiz.