Una fórmula que permite no engordar de repente el déficit público

La Voz

AROUSA

26 nov 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

El peaje en la sombra es uno de los métodos de los políticos para no engordar el déficit público a corto plazo. A cambio, se comprometen las finanzas públicas a más largo plazo para ir compensando a la empresa privada que asume la obra.

Al igual que si se tratara de una autopista de peaje normal, las Administraciones abren un concurso público para adjudicar a una empresa o a un consorcio de empresas la construcción y explotar de la nueva infraestructura. Pero, en vez de presupuestarla y pagarla en dos o tres años, el Gobierno debe abonar a las empresas adjudicatarias un canon anual que suele prolongarse durante 25 años desde la inauguración de la obra.

A la hora de calcular el importe del canon se tienen en cuenta los costes de construcción -al menos 237 millones para al autovía Pontevedra-Vigo- y los de explotación. Son compensado mediante una fórmula de pago por kilómetro calculada en función del número de coches que pasan por la nueva infraestructura.

En algunos casos, el canon final fijado inicialmente se ha visto elevado, no obstante, por la presión de las empresas, tras alegar que los costes de construcción excedieron del montante fijado por la Administración.

Tarifas flexibles

La fórmula del peaje en la sombra hace que el coste de la autovía no engorde en una o dos anualidades el déficit público. El pago de su importe queda diferido y grava en años sucesivos los presupuestos. Además, es el contribuyente el que pagará los costes, utilice o no la nueva infraestructura, mientras que en el sistema normal de peaje paga solo el usuario.

Frente al abono de una cantidad fija por tramo, en los últimos años se han puesto de moda los peajes flexibles para atacar la rigidez del anterior sistema. Estos nuevos peajes permiten, por ejemplo, que haya autopistas gratuitas por la noche, que el coste no sea el mismo en una hora punta que en una hora valle o en temporada estival que en pleno invierno.

En algunos casos, estas nuevas fórmulas permiten discriminar por otros conceptos, como por ejemplo, el número de ocupantes del coche o el número de viajes por mes del usuario.