Dos arousanos en el muro de Berlín

Serxio González serxio.gonzalez@lavoz.es

AROUSA

Mañana se cumplen 20 años del final de aquel futuro que el siglo XX parecía haber programado para tanto tiempo y, sin embargo, se desplomó como un mal castillo de arena el 9 de noviembre de 1989. A tiro pasado es fácil colgarse medallas y a lo largo de esta semana las parrillas televisivas echarán humo con decenas de personajes que explicarán cómo ellos ya lo sabían, lo adivinaban y lo estaban aguardando. Pero la verdad es que nadie esperaba lo que sucedió. El Muro de Berlín se vino abajo ante la presión de quienes padecieron lo indecible a la sombra de su siniestra estructura, levantada en 1961.

Poco después del desmoronamiento, el arte hizo su aparición. Un centenar de pintores e ilustradores de todo el mundo plasmaron su particular visión de lo ocurrido sobre 1,3 kilómetros del muro. Crearon, así, lo que desde entonces se denomina East Side Gallery, prácticamente el único tramo de aquella vergonzosa estructura que queda en pie, convertido en museo al aire libre. A lo largo de los últimos 20 años, el conjunto de grafitos fue sufriendo la erosión del duro tiempo berlinés y la superposición de pintadas sin recibir demasiada atención. Todo ello pese a que una de sus piezas, el famoso «beso de tornillo» entre Leonidas Breznev y Erich Honecker, pintado por el ruso Dimitri Vrubel, constituye un icono imbatible. Durante meses, sin embargo, los creadores de los diseños originales han trabajado en su recreación, de forma que el East Side Gallery estará listo para el inicio de las conmemoraciones .

El programa de celebraciones que se cierne sobre Berlín es inmenso. Tanto, que en su interior cabe una aportación, un guiño desde Vilagarcía y la ría de Arousa. Dos creadores, el pintor Juan Moreno Badía , y el escultor Elías Cochón Rey , han partido ya hacia la capital germana para asistir a la inauguración de una exposición colectiva en la que participan con dos piezas cada uno. El título, Arte vs. Muros , es lo suficientemente elocuente. Un centenar de artistas, varios de ellos españoles, ocuparán durante una semana un amplio espacio expositivo, el Gloria Events, ubicado muy cerca del Checkpoint Charlie, el más célebre de los antiguos puntos de control entre el sector oriental y el estadounidense. Hoy, afortunadamente, anulado e inofensivo hasta servir como escenario de postales y motor de la memoria, siempre tan necesaria.