La de ayer fue una intensa jornada de Samaín. En Cambados resucitaron los zombis; en Catoira las calaveras salieron a la calle y en O Grove le pusieron música
01 nov 2009 . Actualizado a las 02:00 h.El Samaín cobra cada vez más fuerza dentro del mapa de nuestras tradiciones y prueba de ello es la amplia cobertura que está teniendo en la comarca. A Illa se encargó de abrir boca el viernes por la noche con un desfile y una chocolatada terroríficas y ayer se apuntaron a este carro Cambados, O Grove y Catoira.
La lluvia apenas hizo acto de presencia y favoreció que otras presencias pudieran salir a la calle: esas que evocan atmósferas de ultratumba y que se visten de fantasmas, zombis, meigas y Santa Compaña.
Los disfraces ya no son solo para el carnaval. Dicen los comerciantes que casi venden más ahora que en el Entroido y es que, especialmente niños y jóvenes, se apuntan cada vez más a la moda del Halloween y del Samaín.
En Cambados incluso resucitaron ayer a los muertos, emulando el famosísimo vídeo de Michael Jackson del Thriller . Los jardines del parque de Torrado también pueden ser fantasmagóricos y los alumnos de la escuela de teatro municipal demostraron que puestos a meter miedo, pueden ser más espeluznantes que los zombis que bailaban con el rey del pop. Así que ayer se vistieron para la ocasión y ofrecieron una representación que dejó boquiabierto a más de uno.
En Cambados hubo talleres de disfraces y maquillajes y los hubo también en O Grove, donde desde las cinco de la tarde montaron el Samaín en la Praza de Arriba. El público respondió de modo que a las ocho de la tarde estaba la plaza a tope, quizá animado también por el agradable olor de las castañas asadas que se empezaban a repartir de forma gratuita. El grupo folk Os Vitaruchos puso la música, Teresa González Costa y Laura Caneda se encargaron de poner voz a los cuentacuentos y, mientras, los más pequeños se afanaban en vaciar calabazas para convertirlas en calaveras. Calaveras, y muchas, desfilaron ayer también por Catoira donde terminaron la jornada con una fiesta celta en el pabellón con mucho olor a dulce de calabaza. En Vilagarcía toca Samaín mañana. En la plaza de Galicia, a partir de las 17.30 horas, habrá zancudos, cuentacuentos y ganas de pasárselo de miedo.