El Concello de O Grove ha ejecutado la mayor parte de las obras financiadas con cargo al Fondo Estatal de Inversión Local, también llamado Plan E, pero hay tres actuaciones que están dando más problemas de los esperados: la urbanización del barrio de Virxe das Mareas, la canalización de pluviales en las calles Rosalía de Castro y rúa da Igrexa y la puesta en valor de las salazones de Moreiras.
Esta última ni siquiera ha empezado porque en el Concello siguen a la espera de recibir el correspondiente permiso de Patrimonio. Teniendo en cuenta que el plazo para ejecutar la obra acaba en el primer trimestre del 2010, el margen de maniobra del gobierno local se va reduciendo preocupantemente.
Las otras dos obras están ya en fase de ejecución, pero con considerable retraso. En la calle Rosalía de Castro, la previsión era acabar en verano pero a día de ayer no se sabía todavía la fecha del fin de obra. La concejala de Obras e Servizos, Ángeles Domínguez, tenía previsto ayer tarde reunirse con la empresa constructora para que le informase de las previsiones en este sentido. A priori, la socialista confiaba en que los trabajos acabaran en cuestión de días, si bien los plazos van a estar muy supeditados a si llueve o no.
En los tramos Rosalía de Castro-Fontiña y rúa da Igrexa-Sineiro se instalaron tuberías en el subsuelo para canalizar los regatos Abisinia y Rasoeiro, con el objetivo de evitar el problema de inundaciones que sufre este lugar. Las obras se complicaron porque apareció mucha piedra lo cual retrasó la canalización de los cauces fluviales y, por consiguiente, el posterior pavimentado de la vía. A día de ayer todavía había varias zanjas abiertas y el firme seguía en precario, a la espera de que se le pueda echar la nueva capa de aglomerado.
Esta calle lleva levantada desde del verano y las obras acumulan retraso sobre retraso, lo cual ha soliviantado a los vecinos y usuarios de la vía. El PP se sumó a estas críticas mientras que desde la alcaldía apelan a la «paciencia» para sobrellevar de la mejor manera posible esta situación. A principios de septiembre, coincidiendo con la visita a O Grove el delegado del Gobierno, Antón Louro, se dijo que la conclusión de la obra Rosalía de Castro era inminente, pero la obra sigue sin rematar.
En Virxe das Mareas se da una situación similar. El proyecto también se complicó y va con retraso aunque, según Ángeles Domínguez, los trabajos van ahora a buen ritmo.
Son las asignaturas pendientes de un Plan E que ha permitido al Concello realizar otras trece obras gracias a una inversión de casi 2 millones de euros procedentes de las arcas del Estado. Están ya acabados el nuevo aparcamiento en Beiramar, las mejoras de la plaza de abastos, la pavimentación del camino de Hortos, la apertura de la calle de acceso al centro de salud, la renovación de servicios y pavimentado en la avenida de Portugal y en la carretera de Porto Meloxo, la reforma del pabellón del Conmeniño y la construcción de cinco zonas de esparcimiento en San Vicente, Confín, Porto Meloxo, O Sineiro y Virxe das Mareas.