Los partidos de rivalidad suelen tener de por sí algún ingrediente especial. Los seguidores de los equipos obvian el fútbol televisado -algo cada vez más difícil puesto que la única franja que queda libre de la Primera División coincide con la misa dominical- y los comentarios, al menos durante un par de semanas, pasan de los cristianos y abren su mundo a todas las religiones. Cuando la cita además añade un par de gramos de pimienta, el sabor se dispara. Y eso es lo que ocurre ante la cita que esta tarde (17.30) disputan en A Senra el Ribadumia y el Arousa. El encuentro de hoy guarda elementos suficientemente interesantes como para que el campo de Ribadumia tenga una buena afluencia de aficionados. Para empezar, es la primera vez que se citan en una competición oficial el Arousa y el Ribadumia. Los arlequinados llegan además con algún ex integrante del cuadro local en sus filas. El más destacado, sin duda, Ricardo Fernández. Pocas dudas debe tener la afición local de que un tanto por ciento muy alto de culpa de que el cuadro ribadumiense esté donde está se lo debe al que fue su técnico y jugador durante las últimas campañas (esta Redacción intentó, sin éxito, contactar durante toda la jornada de ayer con el ahora entrenador del Arousa). Lo cierto es que la marcha de Ricardo, que coincide con la de Feliciano Barral, ha abierto una nueva etapa en el Ribadumia. Santi Serantes, que fue el preparador físico del cuadro franjinegro cuando el ahora técnico del club de Vilagarcía estaba al frente del club de A Senra, apenas ha durado cinco jornadas al frente del equipo. De manera sorprendente, la directiva decidió a principios de esta semana retirar su confianza en el técnico, lo destituyó de manera fulminante y apostó por Carducho. Pocos cambios El nuevo entrenador del cuadro de Ribadumia reconoce que apenas podrá variar nada tras solamente tres sesiones de entrenamiento. «O primeiro día a xente estaba algo baixa tras coñecer a noticia do cese, pero o xoves e o venres xa adestramos moito mellor», apunta el nuevo responsable del cuadro de A Senra. Lo cierto es que el cese de Serantes ha sorprendido a propios y extraños porque el equipo es cierto que no andaba sobrado en la clasificación, pero tampoco se puede decir que tenga la soga al cuello cuando solamente se han disputado cinco jornadas. Cuatro puntos, producto de un empate y una victoria, es su bagaje y solamente la importante cantidad de tantos que ha encajado, trece hasta ahora, puede aparecer como un pecado capital. Carducho lo resume perfectamente: «Non estamos nunha situación cómoda, pero tampouco é crítica», afirma el nuevo entrenador del cuadro de A Senra. El Ribadumia ha citado a todos sus jugadores disponibles para la cita de hoy. Carducho lo justicia: «Sempre o fago no primeiro partido. Van todos para arrouparnos uns aos outros. O primordial é o colectivo». En el cuadro de Vilagarcía, la principal novedad podría estar en que Nelo disputara sus primeros minutos de la temporada una vez que firmó la licencia en la presente semana.