Mil interrupciones del embarazo al año en la provincia

La Voz

AROUSA

Uno de los efectos que se persigue al facilitar el acceso a la píldora poscoital es evitar que se produzcan embarazos no deseados que puedan acabar en experiencias traumáticas como el aborto. Pontevedra registra una tendencia al alza y ronda ya el millar de interrupciones en el último año computado por la Administración Central. Es lo que señala una estadística enviada por el Gobierno al Parlamento a instancias del Grupo Popular. Según esta estadística, el número de interrupciones voluntarias del embarazo que corresponden a Pontevedra en función de la provincia de residencia ascendió a 999 en el 2007. El informe del Ejecutivo aclara que el número total de interrupciones voluntarias ascendió a 112.138 en el conjunto de España, de las que 3.423 corresponden a personas con residencia en el extranjero. Madrid lidera la lista (22.114), seguida de Barcelona (16.808), Valencia (6.178), Málaga (5.106), Murcia (4.675) y Sevilla (4.320). En la zona noroeste, el mayor número se registra en Asturias (1.627), seguida de A Coruña (1.090) y Pontevedra. En Lugo, el informe anota 183 interrupciones y en Ourense 274. Suben un 10% Los datos relativos a la provincia de Pontevedra muestran una clara tendencia ascendente en relación con los recabados en el año anterior, que supera ligeramente el 10%, pese a las campañas de información para evitar embarazos no deseados (preservativos, píldora anticonceptiva) y al empleo de la píldora del día después. En el año 2006, fecha del anterior informe, se habían asignado 894 interrupciones a la provincia, de las que 861 se practicaron por peligro para la salud física y mental de la madre, y 32 respondieron a posibles riesgos para el feto, en virtud de los tres supuestos que amparaba la antigua ley del aborto. Las 999 interrupciones voluntarias del embarazo del 2007 suponen en consecuencia un aumento de 105 con respecto al año anterior. En las estadísticas nacionales, todas las provincias costeras, excepto Castellón, Lugo y Cantabria, superan a Pontevedra en número de interrupciones voluntarias. Territorios interiores cercanos a Madrid también registran un mayor número, entre ellos, Ciudad Real (1.053) y Toledo (1.102)