Volver a la LF por la vía de la revolución

AROUSA

Perder el tiempo lamiéndose las heridas no conduce a nada cuando del deporte de élite se trata. Consumado en abril el descenso a la Liga Femenina 2, en el seno del Extrugasa optaron desde el primer minuto por no derramar una sola lágrima por una muerte anunciada, y destinar todos sus esfuerzos a pensar en clave de futuro. Un futuro que se convertirá en presente este sábado, con la visita del cuadro vilagarciano a la cancha del Socinsa Bembibre PDM en la jornada inaugural de la LF2.

Los limitados recursos con los que se trabaja en las oficinas de la calle Castelao obligan a un club modesto como el vilagarciano a centrarse en lo primordial. Y lo primero tras el batacazo de la campaña pasada era fijar un nuevo horizonte, ambicioso, pero siempre realista, que siente sobre bases sólidas el retorno a una Liga Femenina convertida desde 1996 en la categoría natural del Extrugasa.

La primera lectura obtenida del descenso, el tercero en trece temporadas, saltaba a la vista: los fichajes más caros no siempre garantizan el éxito. Cuando las cosas funcionan mal en origen ni las Izianes Castro ni las Taru Tuukkanen son suficientes en la mayoría de las ocasiones para enderezar el rumbo.

Satisfecha con la labor realizada por Tito Díaz en las nueve últimas jornadas del campeonato, con una plantilla heredada y sin experiencia previa en el baloncesto femenino, la directiva del Extrugasa apostó por la continuidad del técnico, pero con un giro copernicano en la confección de la plantilla.

Bien es cierto que mediatizado por la fuerte y obligada reducción de presupuesto, el club arousano ha confeccionado una plantilla corta, de nueve jugadoras, en la que no figura ninguna de las séniores que finalizaron la pasada Liga en el farolillo rojo de la división de honor. La intención, hacer borrón y cuenta nueva. Iniciar una nueva etapa sobre una página en blanco.

Apuesta por la base

Las estrecheces económicas han limitado a seis el número de fichajes y elevado de una tacada a tres canteranas desde el equipo juvenil. El nuevo escenario deportivo y monetario, unido al incremento de la calidad del trabajo con la cantera en los últimos años, han llevado a los responsables del Extrugasa a creer llegado el momento de hacer realidad su lema de club de base.

El objetivo, manifestaba ayer el vicepresidente deportivo del Extrugasa, José Gorgoso, es «disputar la fase de ascenso», a la que acceden las ocho mejores de los dos grupos de la LF2.