El alcalde de O Grove se queja de que se le atribuya a él la responsabilidad de las contrataciones realizadas a la empresa de su hermano. Dice que son decisiones de gobierno, y dice bien. Los cinco proyectos del Plan E se adjudicaron en la sesión de junta de gobierno del 3 de febrero. Pero, ¿dónde está ahora su gobierno? Desde que este diario publicó las irregularidades cometidas con la calle del futuro centro de salud, las anomalías administrativas habidas en relación a edificio de la calle Cándido Acuña y la contratación de cinco proyectos del Plan E a la empresa Álvarez Cacabelos S. L. P. -todo en la última semana- no ha habido ningún pronunciamiento público de sus socios respaldando la acción del regidor. Es el alcalde quien tiene vinculaciones familiares con una de las empresas beneficiadas en los contratos, es el alcalde quien tiene las competencias en Urbanismo y es el alcalde el que firma las resoluciones y, por tanto, el máximo responsable de la acción de gobierno.
Lealtades
Quizá sea precisamente por todo ello que ninguno de sus socios quiera verse salpicado por unos asuntos, cuando menos, polémicos y que ya tienen connotaciones judiciales a raíz de la denuncia por prevaricación presentada por el constructor Óscar Miniño en relación a la obra del edificio administrativo.
¿Está solo Cacabelos? El actual escenario servirá, sin duda, para medir las lealtades que se profesan los socios del cuatripartito -PSOE, BNG, EU y PG- e, incluso, en el seno del grupo socialista. Las que parecen más afianzadas son las de la concejala de Obras e Servizos, Ángeles Domínguez, y del edil galeguista, Fredi Bea, con el alcalde. Del BNG nada se sabe. El jueves fue significativa la ausencia de todos sus ediles en la visita institucional realizada por el delegado del Gobierno, Antón Louro.
El lunes toca reunión de grupo de gobierno. Hace meses que estos encuentros de trabajo no se celebran. Pero el ambiente se ha caldeado mucho esta semana y quizá, esta vez sí, no sea conveniente aplazar esta cita. Por de pronto, algunos concejales están esperando la llamada del alcalde para que les convoque.
Yo no lo hubiera hecho
A priori, parece claro que con respecto a la contratación del edificio administrativo se hará piña en torno al alcalde porque, efectivamente, la forma en como se llevó este asunto fue cosa de todos. Otra cuestión son las contrataciones relacionadas con el Plan E, donde hay desavenencias internas. Más de un concejal ya dice que, si hubiera sido su hermano no hubiera dejado que se firmasen esos contratos. Pero en el cuatripartito hace tiempo que cada grupo va por libre y no se mete en las competencias ajenas para evitar nuevas crisis.