La contratación de la obra del edificio administrativo de O Grove se efectuó con el informe en contra del secretario pero, también, contraviniendo las recomendaciones de Intervención. La interventora advirtió el pasado 20 de octubre, un mes antes de haberse adjudicado la obra, de que «non poderá adquirir firmeza o compromiso que comporta este contrato, mentres non se dispoña da autorización para o endebedamento por parte da Xunta de Galicia e non se teña suscrita a correspondente autorización».
Según detalla el informe técnico, esta actuación se financió con cargo a un préstamo que todavía no había sido autorizado por la Comunidad Autónoma y, por lo tanto, estaba sin suscribir.
Más informes de Secretaría
Por su parte, Secretaría, además del informe del 24 de noviembre por el cual instaba a la «adecuación a la legalidad» del proyecto de obra, ya había hecho saber a la alcaldía el 20 de octubre que en dicho proyecto «cabe hacer una serie de advertencias de ilegalidad ante el conocimiento de que se pretende aprobar el expediente de forma inmediata».
Estas «advertencias» aluden a que el proyecto básico carece de visado oficial del Colegio de Arquitectos «y supone el cumplimiento de un contrato de servicios que no ha sido adjudicado definitivamente ni formalizado, no pudiendo iniciarse un contrato del sector público salvo en los supuestos justificados de urgencia».
Urgencia sin justificar
Además, señala el informe que la «urgencia» del contrato de esta obra no queda justificada «de manera efectiva» y que no consta en el expediente el informe de la oficina de supervisión. Por último «debido a la complejidad y la cuantía del contrato a licitar, convendría redactar por técnicos especialistas un pliego de prescripciones técnicas particulares».
Respecto al contenido de estos informes, el alcalde evitó ayer hacer valoraciones e insistió en que su actuación en este caso se rigió siempre por el principio de defensa de los intereses generales. Es decir, no perder la subvención que permite construir un edificio de usos administrativos, el cual servirá para paliar el problema de espacio que hay en el consistorio.