Los trabajos no volverán a exigir que el viaducto se cierre a la circulación de vehículos a corto plazo
19 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Tan solo quince minutos. Ese fue el tiempo que se invirtió la noche del lunes al martes en colocar la segunda estructura que ciñe el puente de A Illa. Hace diez días se había colocado el primer arco de hierros en la zona más próxima al continente, y esta semana tocaba afianzar el punto en el que el viaducto toca tierra isleña. La práctica ha permitido reducir los tiempos de colocación de tan extraño artilugio, que llama la atención de todo aquel que se acerca al puente, y dejarlo listo en apenas un cuarto de hora. Ese fue el tiempo que estuvo cerrado el puente a la circulación rodada durante la madrugada. Una interrupción que afectó tan solo a cuatro vehículos cuyos conductores habían olvidado las advertencias realizadas tanto desde el Concello como desde la propia empresa adjudicataria. Desde esta señalaban ayer que, a corto plazo, no hay previstos nuevos cortes de tráfico en el istmo artificial que une A Illa con el continente.
La colocación del segundo carro permitirá que las obras entren en una nueva fase. Y es que, a partir de ahora, mientras en la plataforma se continúa demoliendo la barandilla y levantando las aceras para acometer la reestructuración de los espacios, bajo el puente otros obreros trabajarán en la reparación de la estructura. «Con los carros se accede a la parte inferior del puente y se procede a su rehabilitación», señalaba ayer el jefe de obra, Ramón Maceiras. En un plazo de dos semanas, esos trabajos ocultos estarán ya a pleno rendimiento, según señalaban ayer desde la empresa.
Obra puntera
Desde Dragados y Fergo destacan la importancia de esa parte de la obra que no será vista ni apreciada por los ojos profanos. Aseguran que la actuación que se realizará en el puente, y que supondrá dejar esta estructura lista para afrontar en plena forma el próximo medio siglo, es una actuación «puntera» en todo el mundo. De hecho, expertos de Estados Unidos y Canadá han participado y volverán a hacerlo en este proyecto, que consumirá una partida presupuestaria de casi catorce millones de euros.