Las suites de los hoteles están casi siempre reservadas pese a superar los 300 euros
28 jul 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Hay muchas maneras de pasar el verano, pero todas se mueven en función del dinero. Los hay que optan por un piso alquilado, otros por el cámping y el bocadillo de mortadela, la casa de la suegra... pero los hay que se van a cuerpo de rey a un hotel durante un mes. Y sin exagerar. Para muestra, el hotel Carlos I. Su director comercial y de Relaciones Públicas, Renato Silva, asegura que hay clientes en «la caja de Pandora», como califica las instalaciones por todo lo que ofertan, que se pasan hasta 50 días. Crisis, ¿qué crisis? Pero si hay un lugar en toda la comarca donde la palabra recesión solo la entiende los que trabajan en él, es en el Gran Hotel Balneario La Toja. Su suite real se abre al huésped por 1.200 euros la noche en la sexta planta del hotel. Lujo en el baño Solo con pasar la puerta uno huele el lujo, aunque hay que llegar al cuarto de baño para darse de bruces con la buena vida. Con todas las paredes de cristal y una bañera en el centro, el que haya desembolsado esa cantidad de dinero, contemplará la ría de Arousa, mientras los chorros de hidromasaje recorren su espalda. El directo del Hotel, Francisco Marcos, asegura que cuando se celebra una boda en estas instalaciones, la casa le regala una noche en la suite real, que si se coge con la habitación contigua alcanza casi los 1.500 euros. Uno de sus últimos inquilinos conocido fue el fallecido Pedro Masó. Pero este fin de semana vuelve a estar reservada «durante tres o cuatro días», precisó Marcos. Fernández Tapias, un asiduo del hotel, tiene reservada otra habitación, siempre la misma y ninguna de las tres suites presidenciales del complejo. Igual que Josemi Rodríguez Sieiro. Más económico Es indudable que A Toxa es sinónimo de glamur, pero Sanxenxo no se queda lejos de esta definición y en el el Hotel Talaso, el preferido por los personajes públicos, dispone de 97 habitaciones y cinco suites de cerca de 300 euros la noche. Con un aire mucho más moderno que el balneario, su directora, Cristina Iglesias, señala que en los fines de semana de agosto el hotel alcanza el 100% de ocupación. Una cifra, que en el caso del Hotel Spa Augusta ya se daba este fin de semana. Clientes habituales El subdirector del centro, Jorge Sanmartín, no tenía ayer ni un hueco libre para una nueva reserva. Por sus habitaciones ha pasado en los últimos días Marta López, concursante de Gran Hermano, y David Meca, un asiduo del Augusta. No se sabe donde se habrá quedado otro gran hermano, Germán Ramírez, que se pasó por la noche de Sanxenxo el pasado fin de semana. Aquí una de las suites rozan los 300 euros. Los cuatro hoteles completan su oferta con tratamientos de spa o talasoterapia, que le permite huir de la estacionalidad, aunque el clima sigue marcando su ciclo vital, este año de forma negativa. Así, los principales hoteles de las Rías Baixas coinciden en que es un verano regular, pero salvo en A Toxa donde la ocupación no supera el 50%, el resto capean el temporal poniéndole huevos a Santa Clara para que se despejen las nubes y se pueda ver el sol durante agosto.