La Unión de Guardias Civil de Galicia asegura que en las próximas semanas volverá a repetirse lo que ocurre todos los años por estas fechas, que la mayoría de los agentes son destinados a la costa para patrullar en las zonas turísticas y que las localidades del interior quedarán, prácticamente, desprotegidas. A entender de esta asociación profesionales, esa situación se produce por la falta de medios tanto materiales como humanos en el cuerpo. La Unión de Guardia Civiles hace un repaso de cuál es la situación en los cuarteles de la provincia de Pontevedra, y se centra sobre todo en lo que, a su entender, ocurre en Baiona y en Vilagarcía. En la primera localidad «se dan circunstancias de claros abusos de autoridad hacia los guardias civiles por parte de algún mando intermedio». Parecida es la situación denunciada en Vilagarcía, donde según esta asociación se produce una «exagerada e insoportable rigurosidad de algún mando adscrito a la compañía de Vilagarcía». Los denunciantes creen que las normas deben ser para todos de igual cumplimiento. «Si un guardia civil destinado o agregado dedocráticamente en las oficinas disfruta de ciertas prebendas por ser amigo del citado mando, luego no podemos exigir al que presta servicio en la calle bajo inclemencias meteorológicas, agresiones, etcétera, que descanse menos y que doble su jornada laboral». Incrementar la plantilla La asociación asegura también que en la mayor parte de los cuarteles de la provincia hace falta más gente, y se refiere en especial al caso de Cuntis «donde el 80% de la plantilla se encuentra de baja psicológica o por estrés» y al de Valga, «que sin llegar a los extremos de Cuntis también sufre carencias graves de personal». A su entender, todas estas carencias de personal y material «acabarán evidenciando el más que probable incremento de delitos en Pontevedra». Dicen además que los agentes están sometidos a una presión tan grande que «terminarán por convertirse en bajas médicas de índole psicológico, es decir, menos agentes patrullando. Y todo esto no podrá ser camuflado con estadísticas fáciles de manipular».