IU enmarca el conflicto en una lucha de poder en el seno del PSOE

La Voz

AROUSA

05 jun 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

La impugnación de UGT sirvió en bandeja a la oposición la oportunidad de golpear al gobierno local. El portavoz del Partido Popular, Tomás Fole, metió el dedo hasta el fondo de la llaga del «falso progresismo» y la «alergia al diálogo» que lleva al bipartito «a no escuchar a nadie, ni a sus funcionarios, ni a los vecinos, ni a los sindicatos ni al resto de los grupos políticos». Fole se recreó: «Ni siquiera este gobierno altamente sindicalizado es capaz de llegar a acuerdos, es el colmo de los colmos».

El líder conservador no dio el paso siguiente, que en cambio no dudó en recorrer el portavoz de Izquierda Unida. Juan Fajardo tuvo cuidado de no mostrarse irrespetuoso con los representantes de UGT. Es más, dijo comprender perfectamente la frustración de la central ante «un goberno que non dialoga con ninguén». No obstante, enmarcó la impugnación en otro contexto: «Isto non é un conflito laboral, senón unha loita de poder nunha mesma organización», apuntó, en clara referencia a lo que ocurre en el seno del PSOE de Vilagarcía. Recordó, en este sentido, que el sindicato socialista no había informado de su intención al comité de empresa, algo extraño. Y concluyó que echar abajo los presupuestos podría infligir un daño notable a los trabajadores y a los ciudadanos con menos recursos que dependen de ellos. Especialmente cuando UGT no concretó ni lo que quiere ni una sola alternativa.