Corría el año 2005 y, en plena campaña electoral para las autonómicas, el entonces conselleiro de Sanidade, José Manuel González, desembarcó en el Hospital do Salnés para anunciar la ampliación del centro sanitario, una demanda que la población pedía desde la misma inauguración del edificio y a la que ya se habían sumado también los médicos, que reconocían que el hospital estaba colapsado. El conselleiro popular proclamó entonces a los cuatro vientos que la Xunta iba a invertir 5,6 millones de euros en la ampliación del edificio, que tendría unidad de cuidados intensivos, dos nuevos quirófanos, cuarenta camas a mayores y más consultas externas. Calculaba que todo ello estaría operativo en el 2007.
Modesto Pose respondió entonces que «o centro vaise ampliar, pero farémolo nós». El máximo representante del PSOE por la provincia de Pontevedra tenía razón, pero solo en parte. Porque fue verdad que la coalición entre el PSOE y el BNG consiguió desbancar al PP de la Xunta, y que el equipo de María José Rubio, nueva conselleira de Sanidade, tenía en mente mejorar los servicios del hospital comarcal. Pero como el proyecto del PP no les valía y había que revisarlo, la mayor parte de los cuatro años escasos en los que gobernaron se dedicaron a la redacción del plan funcional y demás trámites necesarios. Solo al final empezaron las obras, con la construcción de una nueva planta. Las elecciones los cogieron con las grúas levantadas, con la constructora a punto de quebrar y con las demás buenas intenciones en aire: la ampliación de urgencias y la creación de nuevas consultas. Y perdieron.
Alberto Núñez Feijoo nombró conselleira de Sanidade a Pilar Farjas, y en la primera reunión que mantuvo con los jefes de área del hospital, defendió su derecho a revisar lo que habían hecho sus antecesores, de los que, por lo visto, se fía tanto como antes lo había hecho Rubio de quien le precedió en el cargo. Por eso ahora Farjas quiere estudiar de nuevo las necesidades, los presupuestos, la coordinación, los recursos... Es decir, lo que ya se hizo en otras dos ocasiones. Y uno se pregunta dos cosas. La primera: ¿Por qué no le vale el proyecto del 2005, que ya era del PP? Y la segunda: ¿Cuánto dinero se va a gastar en la revisión de la revisión?