Íñigo Silva y José Luis Aragunde competirán este fin de semana en el Ironman de Lanzarote. La prueba más dura en el panorama del triatlón porque los participantes deben nadar cuatro mil metros, recorrer 180 kilómetros en bicicleta y correr a pie los 42,195 kilómetros de una maratón. Íñigo, que al igual que su compañero participa en la prueba canaria por segunda vez, calcula que le llevará algo más de trece horas acabar.
-Ya han ido una vez o sea que ya saben lo que se van a encontrar...
-Sí, ya sabemos lo que es. La intención es acabarlo, pero para eso hay que tomárselo con calma, porque sino por hacer una marca mejor igual te sale mal. También es verdad que al haberlo hecho una vez supongo que se notará en el rendimiento.
-Las tres disciplinas son muy duras, pero ¿cuál es la que lleva peor?
-La carrera es lo más duro. Quizás porque es lo último y ya llevas muchos kilómetros en el cuerpo.
-A mí me parece que lo mas duro debe ser trabajar el «coco», ¿qué piensan durante tantas horas?
-Piensas en todo el trabajo que llevas para estar ahí, el entrenamiento es de una competición para los muy tercos. Lo importante es no agobiarse pero sí que es cierto que la cabeza es la parte más difícil.
-¿Cuánto entrenan al día?
-Entre cuatro y seis horas cada día, todos los días menos el domingo. Yo, por suerte, puedo sacarle un poco de tiempo al trabajo.