Cuando se cumple un mes de acampada protesta, los vecinos observan desolados un repunte de actividad en el vial a O Xufre
22 abr 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Hizo ayer cuatro semanas, un grupo de vecinos de A Illa decidió plantarse en el camino de las máquinas que deben abrir la nueva carretera de acceso a O Xufre. Allí siguen y seguirán «ata que nos dea unha resposta a xustiza, ou ata que nos veñan a botar». Así lo decía ayer Javier, uno de los dos hombres que no solo pasa las horas del día al sol, si no también las de la noche a la intemperie. Ayer estaba «especialmente fastidiado», al igual que todos sus compañeros de protesta. La razón de su tristeza hay que buscarla en las inmediaciones del punto donde están acampados, por donde no dejaron de verse durante toda la jornada técnicos y operarios de la empresa encargada de las obras. También en la caseta de obra hubo ayer una actividad especial, según aseguran los opositores al trazado de la carretera.
«Con todos estes movementos que vimos hoxe por aquí, o último que podemos pensar é que se queira abrir un diálogo con nós», explicaba ayer Javier. Los operarios que ayer se dejaron caer por el lugar no mostraron ningún inconveniente en charlar con los vecinos. «Dixéronnos que cando os mandaban a facer esas medicións que viñeron facer é que xa non falta moito para que chegue a maquinaria pesada». «Levamos todo o día a darlle voltas a isto e non damos entendido estas presas que teñen agora», comentan.
Concentración
Ante semejante anuncio, la reacción de los vecinos no se hizo esperar: a golpe de teléfono, convocaron al lugar a todos aquellos que simpatizan con su causa. Y allí acudieron, sacando a la luz copias del contencioso interpuesto contra la obra y de las alegaciones. Dos documentos, dicen, «aos que ninguén nos deu aínda resposta algunha».
Pese a todo, los vecinos siguen dispuestos a dar batalla. A través del PP local ya han pedido una reunión con el nuevo conselleiro del ramo para exponerle su situación y sus reivindicaciones. Juan José González reiteraba ayer su compromiso de mediar en este asunto, pero matizaba que «unha cousa é pedir a entrevista e outra é cando a vaian poder conceder», ya que «o equipo aínda non está constituido, e estas cousas levan o seu tempo».
Los vecinos continúan esperando la llegada de algún tipo de respuesta. De la empresa, de la Xunta, del Concello. «O malo de todo isto é que ninguén vén falar con nós. Parece que non lle interesa buscar unha solución a este problema», concluyen los manifestantes.