En todos los municipios de la comarca hubo estos días procesiones y demás actos litúrgicos propios de la Semana Santa. Pero en ningún sitio se vive como en Meis. La parroquia de Paradela recreó un año más la pasión de Cristo, con subida al calvario y crucifixión incluida, con una puesta en escena en la que participan los vecinos de lugar y que el público volvió a seguir, un año más, atentamente. Y sobre el escenario. La Semana Santa ofrece, también, citas para el ocio. Con medio país de vacaciones, el cartel de actuaciones aumenta. A la misma hora en que el tambor retumbaba en la solemne procesión del Santo Entierro en Cambados, en el pabellón de San Tomé sonaban acordes muy distintos de la mano del festival Flupop, organizado por Nova Producións. Al escenario se subieron tres grupos arousanos, Los Hijos Bastardos de Peter Lorre, Henry Warnimont y Airas, además de Holywater, Niño Pistola y los granadinos Lori Meyers. ¡A jugar! en Vilagarcía. Otra fiesta fue la que se montó ayer en el parque Miguel Hernández gracias al Diverparque organizado por el Concello. Los más pequeños lo agradecieron