De las catorce actuaciones incluidas en el Fondo de Inversión Local que ya ha adjudicado el Concello de O Grove, doce las ejecutarán empresas de fuera del municipio y solo dos han sido contratadas a una empresa local: la de Jesús González Otero. Quedan pendientes de adjudicar dos proyectos más.
La información la dio a conocer ayer el Partido Popular de O Grove que, además, ha echado cuentas. De los casi dos millones de euros que recibirá el Concello de los fondos habilitados por el Estado para promover el empleo, también llamados fondos anticrisis, «solo 300.000 euros quedan en O Grove, lo cual supone el 15% que es un porcentaje ridículo», según indicó el portavoz popular, Miguel Ángel Pérez.
Pero el líder del PP fue más allá en sus declaraciones. «Estamos ante la peor decisión que tomó un alcalde en O Grove en todos los años de democracia». Para los populares el «culpable máximo» de esta situación es el alcalde, José Antonio Cacabelos. «¿Qué podemos esperar de un alcalde que no confía en sus empresarios y que desprecia a sus vecinos? Se está dando la espalda a los empresarios de O Grove que son los que crean riqueza y empleo aquí y esto lo hace quien se dice alcalde de todos los grovenses, alguien que apuesta 85 a 15 a favor de las empresas de fuera», indicó Miguel Ángel Pérez.
Según desveló el PP, la adjudicación de estas obras se hizo por el procedimiento negociado sin publicidad, que faculta a la alcaldía para decidir directamente sobre la contratación de obras que rondan los 200.000 euros de presupuesto. El alcalde solo debe cumplir el requisito de convocar a tres empresas para que presenten sus propuestas y elegir la que considere más oportuna. «No me duelen prendas decirlo, es una adjudicación a dedo», matizó Pérez.
Legal sí, moral no
«No voy a poner en cuestión el procedimiento administrativo, que seguro que es impecable, pero sí pongo en duda la moralidad del alcalde. Sabemos que las contrataciones son legales, pero no son morales», insistió Pérez, quien también quiso dejar claro ayer que su crítica no va contra las constructoras. «No tenemos nada contra las empresas que harán las obras, al contrario, las felicitamos, pero a nosotros nos toca defender a O Grove».
Y bajo este prisma, en el PP entienden que una buena forma de ayudar al sector de la construcción local, en un momento en el que el negocio del ladrillo acusa especialmente la crisis, sería darle prioridad a la hora de contratar estas obras. «Esos dos millones de euros le hubieran arreglado muchas cosas a muchas empresas de aquí».
El PP de O Grove sostiene que la actitud del gobierno local constituye «un desprecio» hacia el empresariado local de modo que considera necesario dar a conocer esta situación y que los afectados también se pronuncien. «Los empresarios tienen algo que decir en este asunto, y esperamos que lo digan», señaló el portavoz.
A juicio del principal grupo de la oposición quien también tendrían que hablar, pero en su caso para dar una explicación, sería el gobierno local. «Queremos que alguien nos explique qué tipo de intereses hay detrás de estas adjudicaciones, porque los intereses de O Grove está claro que no. Si el alcalde no confía en sus empresarios, el pueblo tampoco puede confiar en él».