Si en A Illa no están conformes con las decisiones adoptadas por Portos, menos contentos están aún en Vilanova. La patrona mayor de esta cofradía, Evangelina Lago, calificó como «un tiro no peito» la noticia de que esa entidad no va a acometer la ampliación de la lonja. El pasado jueves, tras mucho hablar de cómo hacer para ganar espacio para las subastas, un responsable de ese organismo confirmó a la presidenta del pósito vilanovés que «non hai presupostos, e que a lonxa lla temos que pedir a Pesca». Esa noticia ha caído como un jarro de agua fría en Vilanova. «Xa o podían ter dito antes, cando podíamos presentar un proxecto colectivo», argumentaba ayer Lago. Si esa noticia ha caído mal en la cofradía, peor ha sentado la pasividad de Portos a la hora de hacer frente a los problemas de seguridad que se registran en el puerto. Los últimos atentados sufridos por la grúa de descarga de mejillón, a la que le cortaron los latiguillos hace unos días, han llevado a la patrona mayor a pedir una entrevista con la subdelegación del Gobierno para intentar conseguir una autorización para colocar cámaras de vigilancia. «Podían vir con nós para mediar, pero parece que non lles interesa moito», se quejaba ayer Lago. En cualquier caso, la patrona mayor confía en que le concedan pronto la entrevista y que, lo que es más importante, que se autorice la colocación de esas videocámaras, cuya compra sería asumida por el Concello vilanovés.