La actividad inmobiliaria generó las dos terceras partes de las altas de nuevas empresas entre el 2005 y el 2007
30 ene 2009 . Actualizado a las 02:00 h.La sobredimensión de la actividad constructiva en O Salnés a lo largo de los últimos años es una constatación que, a estas alturas, pocos se atreverían a cuestionar. Los anuncios de ventas que se eternizan, las edificaciones paralizadas sin fecha de reanudación, la ralentización de las obras que continúan en marcha, el incremento de un 85% en el número de parados del sector desde el 2006 o la existencia, solo en Vilagarcía, de un stock de quinientas viviendas nuevas que no encuentran comprador son algunos de los síntomas que demuestran que el globo del ladrillo se desinfla a marchas forzadas.
Los empresarios del ramo, aquellos que trabajan desde hace décadas en la comarca, culpan de esta situación a la alegría de la banca a la hora de financiar proyectos sin un respaldo económico sólido y al desembarco de promotores de nuevo cuño y hambre de dinero rápido, que han saturado el mercado. Los datos oficiales que la Cámara de Comercio de Vilagarcía maneja sobre el alta de nuevas empresas en su demarcación no hacen sino confirmar esta impresión. El balance entre el 2005 y el 2007, el último ejercicio cerrado al respecto por la Agencia Tributaria, señala que, en solo dos años, el área de influencia cameral, que incluye O Salnés y A Estrada, registró la creación de 486 sociedades dedicadas a la construcción.
Con este medio millar de nuevas firmas, el número total de empresas consagradas al negocio del ladrillo ascendía, a finales del 2007, a 3.430 compañías. Ahora, en plena caída del hormigón, la previsión es que el balance del 2008, que no se conocerá hasta dentro de varios meses, refleje una enorme cantidad de bajas. Equiparable, en el mejor de los casos, al descontrolado crecimiento anterior.
Además de la construcción, otros dos grupos empresariales vieron cómo sus dígitos se disparaban en el mismo período. Se trata de las instituciones financieras, los seguros y servicios a empresas, que sumaron 387 altas, y, sobre todo, el comercio al por menor de equipamientos para el hogar y la edificación, que triplicó su número de negocios en este intervalo hasta superar los 2.300. En total, la actividad inmobiliaria generó 2.300 de las 3.383 nuevas sociedades registradas en la comarca.