Navidad, un tiempo activo

Begoña Paso begona.paso@lavoz.es

AROUSA

Empieza un año nuevo. Una buena excusa para cambiar de vida (si es que se quiere). A mí me encanta esta noche de traspaso de año. Por lo que tiene de punto de inflexión, de antes y después, de volver a empezar. Cada año hago mi lista de deberes y durante unas semanas pongo todo mi esfuerzo en alcanzar esas metas que me he fijado. Una de las citas que nunca falta en mi agenda es con el gimnasio. «Ponerme en forma» es mi giro preferido para nombrar lo que en realidad es «sacarme de encima los kilitos que sobran». La disciplina poco me dura.

Si de pequeña hubiese adquirido el gusto por el deporte, a lo mejor otro gallo cantaría. Por eso, me dan envidia los chavales de A Illa que estos días han participado en las actividades organizadas por la Fundación de Deportes de su localidad. No han parado de moverse y de quemar esa energía inagotable que tienen los más pequeños. Ayer, en el pabellón del instituto, hicieron de todo. Reptaron bajo los bancos y cogieron fuerzas para, si es necesario, ir a buscar a los Reyes Magos hasta Belén.

Los peques isleños que tuviesen menos ganas de saltar y correr pudieron apuntarse a algo que era, a priori, más tranquilo: la ludoteca. Hasta allí fuimos ayer, y allí nos encontramos con los peques corriendo como locos para ganarse una silla. En Vilagarcía, en la ludoteca de Axouxere la cosa está mucho más tranquila. Ayer nos encontramos a los pequeños disfrutando con unas hojas de periódico condenadas a ser convertidas en una cometa de colores. Esperemos que vuelen. Que vuelen tan alto como sus deseos y sus sueños navideños. Feliz año.