Siete kilómetros de autovía acortan diferencias en el viaje Pontevedra-Santiago entre el recorrido por la AP-9 y la ruta de los conselleiros por el valle del Vea
30 nov 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Tras una etapa de decadencia, la ruta de los conselleiros vuelve a ser empleada por conductores que se rebelan contra el pago de peajes entre Pontevedra y Santiago. La apertura de siete kilómetros de autovía en el acceso a Compostela hace ahora más atractivo este itinerario. Un chequeo realizado esta semana indica que el recorrido por Cuntis y Vea puede resultar interesante para quienes estén dispuestos a invertir unos 20 minutos más para ahorrarse los 4,20 euros de la AP-9.
En la década de los 80, cuando no había autopista entre Pontevedra y Santiago, conselleiros de los gobiernos de Albor descubrieron en el valle de Vea un camino hacia el sur que les libraba de los interminables atascos de la carretera N-550 en Padrón. Al ahorrarse estas retenciones, algunos hasta sacaban tiempo para tomar una tortilla previamente encargada en Cacheiras sin llegar con retraso a los actos en Pontevedra y Vigo. El trayecto se hizo célebre con gran rapidez entre muchos conductores y pronto fue bautizado como la ruta de los conselleiros.
En algo más de una hora se viajaba de Pontevedra a Santiago. El invento funcionó hasta que el ex ministro Josep Borrell inauguró en 1991 el tramo de autopista Pontevedra-Caldas, último entre Lérez y Compostela. Gran parte del tráfico que iba por la N-550 o por Cuntis y Vea se pasó entonces a la gran arteria atlántica. Además, las nuevas construcciones entre Vea y Santiago pronto saturaron el acceso a Compostela por la carretera autonómica y elevaron el tiempo de viaje entre un cuarto de hora y media hora (dependiendo del día y la hora).
Hacia el renacimiento
La ruta de los conselleiros fue entrando en decadencia a la hora de realizar el trayecto entre Pontevedra y Santiago. No tardó en quedar solo para el tráfico local y parta los que apostaban por los inconvenientes de una carretera convencional antes que pagar peaje.
Desde el pasado fin de semana, sin embargo, la apertura de siete kilómetros de autovía ofrece nuevas posibilidades. La autovía pone remedio a los atascos entre A Ramallosa y Santiago al discurrir el tráfico por cuatro carriles de la AG-59 y aprovechar dos kilómetros libres de peaje de la AP-53 a Ourense. Ahora, vuelve a ser posible ir en una hora aproximadamente -unos 20 minutos más que por la AP-9- desde el puente de Santiago (Pontevedra) hasta Compostela.