La situación de inmovilidad que aqueja a la Policía Local de Vilagarcía está suscitando malestar entre varios agentes, que han protestado, por ejemplo, ante la práctica de dejar el radar móvil en manos de un operario de servicios. En opinión de algunos policías, la deficiente coordinación del cuerpo está redundando en un mal servicio de cara al ciudadano y en una merma del prestigio de su labor.
Cabe recordar que la plantilla de la capital arousana es la más numerosa de la comarca, con un catálogo de 53 integrantes. El siguiente cuerpo municipal más numeroso es el que presta sus servicios en O Grove. Son, en concreto, 17 agentes. Uno menos, 16, componen la Policía Local de Cambados, mientras que Vilanova suma nueve operarios y A Illa, únicamente dos.
Entre los argumentos que refuerzan las quejas acerca de una mala coordinación se sitúa el número de horas que, paradójicamente, trabajan los agentes, Cinco más de media que el personal de oficinas hasta la ampliación de horario que acometió el bipartito en septiembre pasado.