«Hai moito que ver aí fóra»

AROUSA

Tras 14 años dedicado a la promoción del comercio en la comarca, ahora se centra en su familia y sus negocios. «Creo que a miña aportación á oenexé foi dabondo», dice

11 oct 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Nació comerciante, y lo hizo todo tan rápido que él mismo se define como precoz. Nació hace 47 años en Caracas, a donde habían emigrado sus padres, y pasó la niñez a caballo entre los dos continentes, unos años con los abuelos en la casa familar de András, en Vilanova, y otros en Venezuela. Hasta que a los once retornó definitivamente para empezar sus estudios en el colegio de A Salle, en Santiago. Claro, que a Amado Cascallar ya entonces le gustaba más el contacto con la gente que los libros, y por eso, en cuanto regresaron sus padres y montaron su primer comercio -Rosana-, plantó los estudios para colocarse detrás del mostrador, donde pasó los siguientes treinta años de su vida.

A los 20 ya se casó, y a los 23 ya habían nacido sus dos hijas. Cualquier día lo hacen abuelo, y él, encantado. «Os nenos gústanme moito», reconoce sonriendo, porque Amado sonríe siempre.

En ese pulso que parece echarle al destino para hacerlo todo pronto y rápido, se sumó al carro de la creación de CentroTiendas, el germen de lo que hoy es Zona Aberta. Eran años en los que el asociacionismo estaba aún en pañales, y Cascallar tuvo que colocar en la artillería todo su poder de convicción para que la entidad floreciese en la comarca. «Había xente derrotista, pero foron os anos nos que se creou o centro comercial e sabían que algo había que facer, que había que crear unha marca para o comercio de Vilagarcía». Y así fue, puerta por puerta, mostrador por mostrador, informando sobre las ventajas de la asociación y de la salida al mercado de una tarjeta que permitiese aplazar los pagos. «Non tíñamos sequera un local no que reunirnos, xuntábamos á xente nos bares, pero saiu adiente, e iso que tiñan que poñer 40.000 pesetas de golpe e acadar 25 tarxetas para poder entrar».

Y se creó CentroTiendas. Él, en realidad, no iba para presidente, pero José, uno de los sobrinos de Vázquez Lescaille que fue el verdadero promotor de la iniciativa, aprobó unas oposiciones y se fue, dejando el hijo recién parido en manos de Cascallar.

Un hijo tan bien criado que hoy camina solo. De CentroTiendas se pasó a Zona Aberta, y aunque Amado siempre estuvo vinculado a la sociedad, unas veces en la directiva y otras no, lo cierto es que supo hacer un buen trabajo de equipo, de tal manera que, cuando hace unos años lo dejó definitivamente, la entidad supo alzar vuelo, ahora con Rocío Louzán al frente.

Lo que más le enorgullece es la unión que demostró en todo momento el comercio vilagarciano, un trabajo en equipo que fue siempre su seña de identidad. «Sempre é un orgullo, cando vas por aí diante e ves que somos pioneiros nese aspecto».

Su labor en favor del comercio lo llevó también a la Cámara, donde formó parte, durante cinco años, del equipo de Carlos Oubiña. «Foi tamén un traballo moi interesante. Intentamos lavar a imaxe da Cámara de Comercio, que aínda levaba o lastre da época de Vioque, sacala adiante e dala a coñecer. O traballo coa xente das outras asociacións de comerciantes da comarca foi moi interesante».

Sorprendentemente, hace unos meses lo dejó todo.