«Hay que darle paso a las nuevas generaciones»

AROUSA

El Xuven despide esta noche a su gran base con un homenaje que Bolero no se esperaba a pesar de su cuarto de siglo en el club

12 sep 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Un cuarto de siglo al servicio de un club bien merece un reconocimiento. Y esto es lo que hará esta noche el Xuventude de Cambados con Carlos Pombo, Bolero , que a sus 35 años ha decidido colgar las botas. El club agasajará a su gran base con un homenaje que llegará tras la segunda semifinal del Trofeo Albariño, entre Xuven y Estudiantes de Lugo (19 horas, ayer noche se disputaba la primera entre Inelga BBC y Marín PeixeGalego). Será en el Pabellón do Pombal, el escenario de las gestas y tragedias del Xuven, con un colofón tan especial como el enfrentamiento entre el Leche Río Breogán de la LEB Oro y el Vagos Lusavouga de la Primera División de Portugal, el equivalente luso de la ACB.

-¿Sorprendido por el homenaje?

-Un poco, sí. Estoy muy nervioso, la verdad es que no me esperaba que me hicieran este homenaje. No se qué tengo que hacer. Cuando fuimos a Victoria a la fase de ascenso dije en el club que no contaran más conmigo, que ya no podía más. Durante el verano hubo gente que me decía que me tenían que hacer un homenaje. Yo me enteré de él cuando sacaron los carteles del Trofeo Albariño a la calle. Y no tengo ni idea de qué van a hacer. Me imagino que me entregarán una placa.

-¿Por qué ahora la retirada?

-Porque estoy cansado. Tanto física como mentalmente. Lo noto con las lesiones. Al cuerpo le resulta cada vez más difícil recuperarse. Además, hay que darle paso a las nuevas generaciones del club. Y también tengo ganas de tener un poco más de tiempo para mí. Aunque no me voy a desvincular del todo del Xuven. Me van a hacer ficha con el equipo de Sénior Zonal, por si algún día me necesitan por falta de gente. Nada más. Desde que empezó a trabajar el equipo, hace un mes, solo he ido una vez a los entrenamientos.

-Cuánto ha cambiado el baloncesto en un cuarto de siglo...

-¡Vaya si ha cambiado! Sobre todo, a nivel técnico. Ahora el jugador de baloncesto es mucho más físico y rápido. Eso, y otras cosas. Cuando empecé no había línea de tres puntos.

-Todo habrá sido para mejor, ¿no?

-Desde luego. Ahora el baloncesto es mucho más vistoso.

-¿Con qué se queda de estos 25 años?

-Puff... Hay muchas cosas. Muchos amigos. Muchos buenos momentos. También alguno malo. Quizás lo mejor fue el ascenso a la Liga EBA. Y cuando nos aseguramos la permanencia el primer año en la categoría contra el Ecole de Oviedo. Fue en el último partido de la temporada, con el Pabellón do Pombal a reventar. El descenso de la EBA a la Primera Nacional fue el peor momento que viví en el Xuven.

-El regreso a la EBA habría sido el colofón perfecto a su carrera deportiva y al trigésimo aniversario del club...

-Sí. Ya que no lo conseguimos la temporada pasada, a ver si lo logran en esta. El club hizo buenos fichajes este verano. Quizá falte un pívot. Se aprovechó la base que había y creo que el Xuven va a volver a hacer un buen papel. Veo bien al equipo.