Un joven que en la noche del viernes tomaba algo en un bar de Vilanova fue testigo de un incendio que destrozó por completo su propio vehículo sin poder hacer nada por evitarlo.
Según informaron Protección Civil y los bomberos de O Salnés, el suceso tuvo lugar sobre las once y media de la noche, por la parte de atrás de la casa del mar de Vilanova. El propietario del coche, un hombre de unos treinta años vecino de la parroquia de Caleiro, se encontraba dentro de un bar en compañía de otras personas cuando todos ellos oyeron una fuerte explosión. Al momento salieron afuera, para ver qué había ocurrido, y comprobaron que estaba ardiendo el coche del joven, un turismo marca Renault Laguna de color negro, con matrícula 3155-FGS.
Fue el propietario el que llamó al 112, que dio aviso a los bomberos y a la agrupación local de Protección Civil. Un retén de los servicios contraincendios de Vilagarcía se trasladó hasta el lugar, pero cuando llegaron, las llamas ya habían devorado prácticamente el vehículo, que quedó totalmente chamuscado e inservible.
No están muy claras las causas del suceso, aunque no se descarta que haya sido provocado. Los bomberos no quisieron aventurar ninguna hipótesis, aunque sí reconocieron que, una vez sofocadas las llamas, encontraron una botella de gasolina dentro del vehículo, tirada en el suelo en la parte correspondiente al conductor, y que seguramente esa fue la causa de la fuerte deflagración que dio lugar al incendio del vehículo.
Investigación
Nada más se pudo saber ayer del suceso, a la espera de que se abra una investigación que aclare las circunstancias en las que ardió el vehículo, y si el suceso fue intencionado o fortuito.
Hace unos días se quemó otro vehículo en Cambados, un suceso que también fue atendido por los bomberos y por la agrupación local de Protección Civil. Pero en esa ocasión el accidente, que tuvo lugar en la avenida de Vilariño, se debió a un fallo en el motor del coche siniestrado.