Al mal tiempo, mucha paciencia

Begoña Paso begona.paso@lavoz.es

AROUSA

El 1 de septiembre amaneció soleado, y un parroquiano harto de tanto turista se congratuló de que por fin el sol llegase para los arousanos después de un verano realmente malo. Pero no fue más que una falsa alarma, porque al día siguiente ya el tiempo vovió a hacer de las suyas, y en ello sigue. Como las previsiones no son favorables, tanto el Concello de Ribadumia como el de Meaño se vieron obligados a adelantar el cierre de las piscinas municipales. En los feudos de Jorge Domínguez tenían pensado mantenerla abierta hasta mediados de septiembre, «para que os veciños e sobre todo os nenos disfrutaran durante o máximo periodo posible». Pero no pudo ser, porque el otoño ya está aquí, si es que alguna vez se fue.

Pero ni siquiera la lluvia puede con el humor de los organizadores de la Semana Náutica de Vilaxoán que, para ponerle al mal tiempo buena cara, dedicaron la jornada de ayer al folclore, con las actuaciones de las pandereteiras del grupo Nós de Sobradelo, las Cantereiras de Alecrín y las de la Asociación Cultural de Ribadumia.

Y como la vida sigue, en Catoira se celebró esta semana un pleno en el que se aprobó un asunto histórico para el municipio, el diseño del escudo municipal y la bandera, aprobados por unanimidad tras aceptar la propuesta de la Comisión Heráldica de la Xunta. Como no podía ser de otra manera, los emblemas del municipio vikingo aparecen en los dos símbolos, en los que no podían faltar las torres de Oeste, las invasiones, el arzobispo Gelmírez o el río Ulla.