El alcalde cursó ocho peticiones de reunión al presidente y no tuvo respuesta: «Que os veciños xulguen», dice
08 ago 2008 . Actualizado a las 02:00 h.«Desde hoxe non me volverei dirixir á Deputación porque está claro que, como tal, non existe. O que hai é a sede do PP de Pontevedra e eu non teño que falar co presidente do PP, tería que falar co presidente da Deputación», indicó ayer el alcalde de O Grove, José Antonio Cacabelos. ¿Implica esto una ruptura de relaciones institucionales? «Non se pode romper o que xa está roto. Eu non rompo nada, din mostra dabondo de ter a man tendida», respondió el regidor.
Pero el gobierno de O Grove ya no «espera nada» de la Diputación de modo que va a tratar de paliar esta carencia llamando a otras puertas. «Imos facer un esforzo económico no Concello e buscaremos axuda noutras administracións». En este sentido, Cacabelos avanzó que el Concello va a hacerse con máquinas limpiaplayas y desbrozadora propias a la vista de los problemas que pone el organismo provincial para ceder sus medios. Son solo dos ejemplos del «bloqueo continuo» al que la Diputación somete al Concello, pero hay más. El socialista repartió a los medios de comunicación copia de las ocho solicitudes de entrevista que presentó al presidente de la Diputación, Rafael Louzán, desde el 22 de agosto del 2007, a las que no obtuvo respuesta.
Pero lo ocurrido esta semana con las obras de la carretera de San Vicente ha colmado su paciencia, especialmente las declaraciones efectuadas ayer al respecto por parte del vicepresidente de la Diputación, José Juan Durán. El popular culpó a Cacabelos de los problemas surgidos con esta obra y puso en cuestión su capacidad para gobernar el Concello y el cuatripartito hizo ayer frente común para respaldar la gestión del alcalde y el gobierno. Junto al regidor comparecieron en rueda de prensa los concejales Carlos Álvarez (BNG), Fredi Bea (PG) y Xan Lamelas (EU) y de la edila de Obras, Ángeles Domínguez.
Su mensaje no tuvo fisuras esta vez. Todos arremetieron contra Louzán por utilizar la Diputación como un órgano del PP «que goberna para os seus amigos» y a quien se refirieron como «monarca absolutista». «A Deputación é un niño de caciques», indicó Álvarez. «A actitude de Louzán dáme noxo», apostilló Fredi Bea, que lleva meses esperando por una entrevista en la Diputación para hablar sobre el campo de Lampáns. Todo indica que seguirá a la espera.