Vida sana y sin atascos en O Grove

AROUSA

Una empresa oferta bicicletas para que los turistas disfruten de un paseo por A Toxa o por el casco urbano sin soportar el tráfico

31 jul 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

A Dunia Jorge y a su madre, Remedios Rubio, se les ocurrió un día que a un lugar turístico como A Toxa «le faltaba un poco de vida». Así que, aunque tienen su domicilio en Pontevedra, se pusieron a trabajar para dar a la isla ese empuje que le faltaba. El resultado fue la puesta en marcha, hace un año, de Bicipaseo, una empresa que se dedica al alquiler de todo tipo de bicicletas.

Desde la Aldea Comercial de A Toxa, los visitantes de la isla pueden elegir su vehículo y dar un agradable paseo por el entorno. Pero no solo eso: «También hay gente que va a O Grove a comer y vuelve». Si lo hacen en bicicleta, además de hacer ejercicio, se ahorran los atascos y los problemas de aparcamiento tan molestos en el verano grovense.

La iniciativa funciona durante los meses de verano -desde las diez de la mañana a las diez de la noche- y en invierno los fines de semana. Por el momento, sus promotoras están satisfechas. «A la gente le gusta mucho. La gente que está por aquí de vacaciones vuelve». Porque, aunque la isla se puede recorrer fácilmente a pie, la bicicleta «es hacer algo distinto».

Los vehículos pueden alquilarse por tramos de media hora o de una hora, pero «también hay quien alquila por una semana o por mes». Sobre todo, explica su propietaria, las bicicletas normales y los tándems.

Bicibuses y sidecares

Pero además de los modelos convencionales, la empresa también dispone de seis bicibuses en los que pueden viajar cuatro o cinco adultos más dos niños. Los bicipaseos, un poco más pequeños, pueden transportar a dos o tres adultos y dos niños. Y después están los sidecares, para dos personas, los kart cyclo, para niños de entre cuatro y doce años; y los kart buddy, para pequeños de entre tres y ocho años.

Los precios oscilan entre los cuatro euros por media hora en bicicleta, y los 17 euros por una hora en el bicibús más grande. También hay tarifas especiales para quienes alquilen para varios días. En este caso, una bicicleta costaría cinco euros cada jornada, y un tándem, nueve.

El éxito de la iniciativa es evidente con un simple paseo por A Toxa: el caminante o el conductor que recorra la isla grovense se tropezará en su camino con varios vehículos de este tipo recorriendo sus calles.

El único problema, dice Remedios, «es que no hay carril», pero «dentro de lo que cabe, A Toxa es llana y los coches también se portan bien».

Así que a A Toxa ya solo le faltan los coches de caballos. Quién sabe si ese será el siguiente paso.